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Friday, July 28, 2006

La historia del borrego

Es una de esas historias que todos hemos oido ya. Alguien pone un puestico en alguna esquina, le empieza a ir bien, se vuelve famoso, termina comprando el local de enfrente, y poniendo 3 franquicias más en la ciudad. Y yap. La demostración de que el trabajo honrado si da frutos.

Es una historia contada ya hasta el cansancio. Si no fuera por que le pasa a todo el mundo, menos a uno, incluso yo podría creerla como cierta, debido al constante empeño, y no a un azar fortuito que hace que ese tipo de historia surrealistas le pasen a todo el mundo, menos a uno.

Y acá también pasan. No vayan uds a creer que no. Alguien pone un puesto de tacos (que como las arepas allá, es lo que más se vende) se vuelve famoso, compra tres locales, pone sucursales en toda la ciudad, y yap. Va de nuevo, hasta nuestro cansancio.

Solo que de vez en cuando uno se topa con alguien, que además de la suerte loca, tiene en realidad cierto grado más de inteligencia. Como el que, en vez de comprar los tres locales de enfrente, se compra....UN parqueadero.

Justo así. Erase una vez la historia de un señor que puso su puestico de tacos (que es lo que más se vende), le empezó a ir bien, empezó a vender mucho, por que los tacos son ricos, y cuando consiguio la plata, en vez de comprar los locales, se compro el parqueadero de al lado, y desde entonces es conocido como los famosisismos tacos “Del Borrego Viudo” (quiero pensar que NO es literal).

Que ud los come, sentado comodamente en su carro, en un parqueadero que está perfectamente organizado. Tiene como una docena de meseros que llevan los pedidos hasta el carro, por más grande que sea el pedido, o por más chico que sea el carro. Tiene hasta un altar el dichoso parqueadero. Y todo un maravilloso sistema de “entre y sale” en donde los carros no se chocan, no se hace trancón, y todo preparado para su máxima comodidad.

Y la comodida es más bien poca. Piense que ud tiene que acomodar el plato con tacos (que normalmente rebosa de salsa), el plato con los limones, la gaseosa, las servilletas, y lo que sea que haya pedido en sus piernas, y NO se puede ensuciar. Curso intensivo y práctico en el SENA debería haber pa eso (claro, acá no hay SENA, o si??).

Ahh si, y además, tiene ue seguir conversando con su acompañante. Es como pedirle a uno, no sólo que aprenda a caminar y mascar chicle sin caerse, sino caminar, mascar chicle, hablar por telefono y comerse una paleta SIN ensuciarse. Demasiado para mi motrocidad “fina”.

Pero pa que, los tacos son ricos. Muy ricos. No los probe con salsa por mi propia salubridad, dejar que un mexicano sea el que escoja “cuánta” salsa quiere uno, es un suicidio asistido. Nada más.

Además, una tiene que admitir, que ahorrarse lo de las mesas, los permisos, las sillas, el local, la limpieza, y demás, comprando el parqueadero, y no el local, es una muy buena idea, y una excelente variación, a esta historia que tantas veces hemos oido.

El que entienda, que levante la mano.

5 comments:

Ana Lucía said...

Y le faltó:
Uno tiene que coordinar todas esas emociones de los tacos, la salsa, la servilleta, el coche y la gaseosa con una considerable dosis de alcohol en las venas. Si no no cuenta...

El Conde de Almaviva said...

Acaso estuviste en el Borrego ayer? Casualmente también andaba yo por allá! Son LOS tacos (claro, después de los Chupas, que ya hasta en el Reforma salen promocionados)

Y bueh, no empujo, pero me divierto regresando a la blogósfera.

Un beso

Nanda said...

No, no, muñeca, acá le recuerdo no son las arepas, sino las empanandas lo que más se vende... me le empieza a hacer falta Colombia

Ruy Feben said...

La salsa del BV es LA mejor salsa de toda Chilangia. No kidding. Lo curioso es que si uno no la come en el coche, la salsa pierde todo su encanto. Pero, hey!, si también hay mesas altas en el estacionamiento! Ahora: usarlas es todavía más extraño que comer en el coche, porque, digo, es raro que la mesa de al lado tenga ruedas.

(Le faltó decir que el local junto a dicho parqueadero es una iglesia cristiana que en vez de misas hace teatro musical, y que el de al lado de ése es un motel de paso de MUY mala estampa. Creo que eso completa el cuadro).

Y, sí, colega: lo del viudo es literal. Pregúntele a los meseros...

patton said...

Seguro el hombre preguntó los requisitos para poner un restaurante ... y decidió obviarlos.

Debe tener ancestro paisa. Mis respetos para el viudo.