RSS2.0

Monday, June 26, 2006

Lo que los números no dicen

Ya no recuerdo si me lo contaron o lo leí en alguna parte. Para los datos es lo mismo. Resulta que, por vainas de la comida, un mexicano se enferma al menos una vez cada seis meses (al menos) del estomago.

A uds puede no decirles mucho las estadísticas, pero a mi me parecen gravísimas. Significan que al menos una vez cada seis meses un mexicano se va a sentir de la chingada (y créanme que uno comprende la magnitud de la expresión) durante todo un fin de semana.

Significan que al menos una vez cada seis meses un mexicano va a sentir que literalmente le habla su panzita. Y no es una charla amigable. De hecho, es casi una declaración de guerra.

Una vez cada seis meses un mexicano va a sentir lo que significa la expresión “piltrafa humana” después de 2 noches de pesadilla, en donde lo único que más o menos retuvo fueron los vasos de coca cola que se obligo a tomar a la 1, 2, y 3 de la mañana.

Significan que además de todo el malestar estomacal, un mexicano sentirá al menos una vez cada seis meses, un mareo insoportable y una migraña de antología, que la obligara a suprimir la más mínima luz de su cuarto (perdón, recamaras, los mexicanos dicen recamaras)

Una vez cada seis meses un mexicano pude llegar a sentir verdadero pánico escénico ante un pedazo de pan, por que francamente ese dolor no se lo desea ni a su peor enemigo, y por esta razón se vea condenado a una dieta liquida en donde lo único que de verdad tolera son las gelatinas del tipo “hospital” que hacen en su casa. (la casa suya de uds)

Significa que una vez, AL MENOS, cada seis meses, un mexicano no tendrá otra opción que convertir su mesita de noche en una colección de fármacos de los más diversos colores y tamaños, para ver si en algún momento eso de sentirse piltrafa humana pasa sin necesidad de recurrir a algo más drástico (un tiro en la sien, como a los caballos, para no sufrir)

Y es por eso que al final, yo detesto la estadística. Por que convierte en simples números y porcentajes, lo que debería ser una terrible historia de terror.

4 comments:

Antonio Araiza Aullido said...

he encontrado una manera para evitar ser parte de la estadistica... Todo aquel mexicano que trabaja en un promedio de 8hrs.. y que le toca comer en cualquier lugar de esta ciudad sera menos propenso a enfermarse del estomago.. claro entre mas joven empiece su vida laboral y su carrera para sobrevivir a una serie de bacterias que a su vez generan anticuerpos o sino por lo menos acostumbran al cuerpo a su presencia.. el hombre se vuelve menos vulnerable a las enfermadas de estomago... esto casi sucede solo con el genero masculino, por lo general y no por que las mujeres esten inhabilitadas para hacer dicho ejercicio de fortalecimiento en su flora intestinal, sino por que la mujer prefiere comer en un restaurante mejor establecidos que los tacos de Don manuel o la pozoleria de doña chonita.. o evita comer los deliciosos tacos de buche, cabeza, ojo, ... etc, y eso hace que su estomago se enfrente menos, a una serie de bacterias polulantes del D.F.... asi querida maja... eso de que cada seis meses se puede cambiar por cada tres años o mas.. jejejeje.. pero el secreto esta en tener el valor y la necesidad de comer en cualquier parte de esta ciudad... claro que si puedes evitarlo evitalo y como dicen en el radio "alimentate sanamente come frutas y verduras"

saludos.

Marcelius said...

pues ojalá haya sobrevivido a semejante ataque! en serio, ojalá se esté recuperando bien.

en Col. yo tenía que purgarme por lo menos una vez al anio, de otro modo me pateaba el cólico de amibas. quizás en el DF toque llevar una rutina similar.

a comer mejor...

saludo

patton said...

Lo importante es que después de la tempestad viene la calma.

"que todo le salga bien".

JuanFalla said...

Ojala vos no te convertas en otro numero de esta estadistica.