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Wednesday, August 13, 2008

Sick

Últimamente he estado pensando mucho que cada ciudad tiene su propia enfermedad institucional. Así como el árbol, la flor, la bandera y el himno. Uno de esos “bienes” de la ciudad, son sus enfermedades.

Los bogotanos sabes TODO lo que se necesite saber sobre la gripa. Sabemos sentirla antes que nadie, por que uno sabe cuando “le duele el cuerpo”. Y sabemos todos los remedios, caseros o no, para sobrevivir a la gripa a según ud quiera. Tumbado en la cama, trabajando, manejando. Sabemos que hay qué hay que tomarse, cuándo, en que punto una gripa es una bronquitis, cuando hay que “cuidarse del sereno”, cuando no, si estamos en la etapa contagiosa, si ya no, todo. Lo que uno necesite saber de la gripa lo aprendió viviendo en una ciudad en donde llueve por lo menos el 80% del año, y a los 5 minutos hay un sol abrazador.

Los mexicanos, sobre todo los que viven desde hace rato en el D.F saben TODO sobre los males de estomago. Esta gente se está intoxicando con cochinadas de las que venden en la calle desde que iban al kinder. Así pues, lo saben todo. Qué se puede comer, qué no, qué medicina tomar, cuándo hidratarse, cuándo no, cuando evitar el dolor, cuándo administrar antibiótico, qué tipos de alimentos producen más malestar, etc, etc, etc.

El domingo, por estupidez propia, ni siquiera le puedo echar la culpa a alguien, me comí la mitad de las cosas que estaban vendiendo en uno de los parques de la Condesa. Ya lo he dicho antes, uno acá come en la calle. Vil. Y hasta el momento, no me había pasado nada. Claro, estaba abusando de mi suerte, yo se. Pero pues, de qué mas puedo abusar yo?.

Para el lunes sentía que me moría. Así, len-ta-men-te y en el lugar menos apropiado: en el baño.

Pero esa no es la historia. La historia es que apenas se hizo público que estaba enferma me llamó TODO el que no me ha llamado en años (que raro que yo ya pueda usar esa expresión acá) a darme consejos del tipo “como sobrevivir a la comida en México y no morir en el intento”. Miles de consejos que además en su mayoría me di el lujo de ignorar. Excepto a las dos personas a las que si les pedí ayuda, por aquello de que son mamás y seguro saben del tema, yo no se pa que tanta llamada.

Finalmente Germán Dehesa tenía razón. No es cierto que madre haya solo una. A uno le sobra gente que se regala pa adoptarlo en los momentos más inesperados: justo cuando uno está en el baño.

3 comments:

Anonymous said...

por favor escribe acerca de esos consejos acerca de la gripa, va a ser de mucha utilidad!!!!, y mejorate pronto!!!

campos

Patton said...

Tiene que ser muy incómodo que alguien que no conoces tan bien te pregunte de buenas a primeras detalles de "consistencia", "color" y demás.

"Hospitalarios" los Mexicanos.

PD
Que amistoso ese sol "abrazador" de Bogotá. Rico que lo abrace a uno, ¿no?

JuanFalla said...

Será el ají?