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Tuesday, November 07, 2006

Que alguien se ponga en mi lugar (*)

Suponga por un instante que tiene que ponerse en mi lugar. Suponga, que tiene que vivir donde yo vivo, trabajar donde yo trabajo y estudiar donde yo estudio. Suponga ahora, que no sólo lo tiene que hacer en donde yo lo hago, sino cómo yo lo hago.

Suponga, entonces, que tiene que salir temprano de mi casa (su casa) para ir a trabajar en un lunes muy lunes. Tiene que sentir, como lo siento yo, lo difícil que es hacer todo a sabiendas que los de allá no lo están haciendo. Ud sabrá como yo, que hay un allá. Tiene que llegar al trabajo a tiempo, mirar la lista de tareas que he escrito (que ha escrito) el jueves pasado, para empezar a sacar pendientes. Y tiene que hacerlo rápido por que jamás puede olvidar que tiene que ir a clase. En la tarde tendrá que ir a clase.

Suponga, entonces, que tiene que ir a clases como lo hago yo. En esta ocasión, sin haber leído una sola línea del texto que había de tarea. Dígase las mismas excusas que me dije yo: ya hizo 4 trabajos el fin de semana, y ya se leyó dos libros. En su lista de “importantes” no estaban estas lecturas. Piense, como lo hice yo, en que de todas formas el tema de la clase no le es ajeno, por que ud trabajo 4 años en eso. Algo tuvo que haber aprendido. Algo bueno, en todo caso.

Suponga, entonces, que llega a la clase, y por una de esas maravillosas casualidades que tiene la vida, después de tan solo 5 minutos de charla, ya sabe que en realidad NADIE leyó las copias. Siéntase tan tranquilo como me sentí yo. Piense que aunque es consuelo de mucho, y automáticamente es consuelo de tontos, la verdad es que esas copias no le importaban a nadie.

Permanezca toda la clase callado, por que en realidad no leyó. Tiene que ser consciente, muy consciente de eso. Empiece a lamentar que nadie haya leído, ni siquiera los que JAMÁS dejan de leer del curso (le guste o no los estereotipos existen). Empiece a preocuparse viendo la cara de ira del profesor, a medida que se hace evidente que nadie leyó. Preocúpese. Piense que la situación se puede salir de control en cualquier momento, si al profesor (ud dirá, “maestro”, como dicen acá) decide cobrarse el que nadie haya leído.

Piense entonces, que dada la discusión tan mala, no sobraría una pregunta. Piense en hacer una pregunta simple. Algo que ud ya sabe del tema de la clase, pero que de seguro servirá para gastar 30 minutos de la misma en retórica. Encuentre esa pregunta. Dígase que no puede salir mal, por que servirá de entradilla para los que siempre comentan. Hay gente a la que le gusta escucharle y ud (y yo) lo sabe.

Levante la mano para preguntar. Tiene que hacerlo sin mayores ceremonias. Sólo levante la mano y deje que el profesor lo vea. Ya está. Apenas lo vea, pregunte. Y espere lo que debe ser la salvación de los últimos 45 minutos de la clase.

Desoiga los consejos de su amiga, sentada junto a ud, para que ya no pregunte nada a tan sólo 45 minutos de finalizar la clase. Dígale que ud sabe lo que hace. Que se teme que el profesor aproveche esos 45 minutos de medio silencio absoluto y deje un trabajo más. Que esto se llama retórica. Que nada puede salir mal.

Suponga entonces, que ya tiene la atención del profesor y pregunta. Suponga que el profesor, muy hábil, le devuelve la pregunta a la clase con un lapidario: ¿Quién le puede contestar?”. Suponga que para ud todo está bien, finalmente, la pregunta era una pregunta fácil. De no ser por que todo es parte de su plan (el mío) incluso ud podría responderse esa pregunta. De hecho, no es una pregunta.

Sin embargo, suponga entonces, que misteriosamente nadie contesta. Que en realidad la clase permanece más en silencio. Y ud empieza a dudar. Suponga que alcanza a sentir un escalofrió, por la espalda, muy distinto al dolor de espalda que tiene desde la noche del sábado, por que algo parece no salir como lo planeado.

Y suponga entonces, que lo peor ocurre. El profesor, agradece inmensamente su participación. Es una mala señal y ud lo sabe. Los profesores no agradecen preguntas a menos que algo se traigan entre manos. Y entonces, la frase:

- La pregunta es pertinente por que es JUSTAMENTE el tema central de las copias, que ahora compruebo nadie leyó. Si hubieran leído, sabrían contestarle. Me queda clarísimo entonces que no leyeron, y ya que no leyeron, vamos a hacer que ahora me expliquen lo que la compañera preguntó.

Que alguien se ponga en mi lugar. Que alguien entienda mis “buenasintenciones”. Que alguien comprenda que aunque ya lo sé de memoria, el “calladita me veo mas bonita”, es difícil de asimilar. Que alguien comprenda el trabajo que ahora tengo que hacer. Que alguien comparta conmigo la indignación de al menos 20 caras de compañeros por mi oportuna intervención. Que alguien se ponga en mi lugar.

Ahora vuelva a ser ud, y levántela mano, si me entendió.

(*) Este texto es un pequeñísimo homenaje a este otro, y a mi autor preferido desde hace mucho: RSR.

10 comments:

la exsra de lenin said...

LEI EL UNO Y EL OTRO Y AMBOS ME GUSTARON POR IGUAL...
AHORA QUEDA EL PROBLEMITA QUE LO SUYO ES REAL Y ES POSIBLE QUE TENGA QUE GASTARLE ONCES A TODOS... POR CULIPRONTA

Macla said...

Jaaaa!! A veces es mejor quedarse callado a pasar por sapo, que es lo que debieron pensar el resto de compañeros de clase. Eso si, fijo nadie pensó que las intenciones eran buenas; pero que importa, lo verdaderamente importante es que tu sabes que si eran buenas.

Anonymous said...

creo que es hora de salirse del club ese de Patton, ANACUPRO, no le ha traido sino desgracias. Y si, le toco onces para todos.

l'aldo said...

en efecto... la misma universidad, las mismas vainas temáticas, medianamente el mismo escenario... pero no se crea los otros no la condenan ni dudan de sus buenas intenciones, lo digo por la misma cochina experiencia... eso sí, le recordaron a su jefecita en silencio

jajaja estuvo muy bueno
saludos con la mano levantada

Alrevez said...

Por esto, es que asi como RSR, es uno de tus autores preferidos, para mi este es mi blog preferido!

JuanFalla said...

Ahi no puede ser.....

Mejor dicho, asi te este picando la lengua, es mejor quedarse callado, o calladA en este caso.

La tienes dificil con tu s 20 compañeros de clase.....

Marcelius said...

Sumercé apenas fue el catalizador de la reacción o el agente del destino, que llaman. Como estaban las cosas, tarde o temprano el profe se la iba a "cobrar" a la clase entera.

Lo de quitarse la fama de inoportuna de encima si ya es otro asunto un poco más complejo... pero qué cuernos, llevar la frente en alto porque qué más. Eso sí, trate de no seguirla cultivando -a esa fama-. Acuérdese de que "el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones", como le encanta decir a algunos curas.

patton said...

Ay udsolita, no sabe cuanto levanto la mano. Muy, muy alto.

Pero sabe que? Hizo lo correcto. Que la malinterpreten es problema de ellos. Y bueno, algo de mala suerte ... igual el tipo se iba a agarrar de lo que fuera para joderlos. Ellos en el fondo saben que usted lo hizo con toda la buena voluntad del caso ... ya se les pasará, seguro.

Anonymous said...

Dimelo a mi . . . que me toca leer las dichosas copias en ingles y para rematar en la clase solo somos 6 . . . que ni esconderse puede uno !!

vientik said...

Ups! Levanto la mano.. yo creo que a todos nos ha pasado algo asi.. ni modo! Toca aguantarse la recochita de los compañeros hasta la siguiente, que espero le toque a otra.