Yo ví la "estatua" de Optimus Prime el lunes pasado en otra parte de la Condesa. Desde ese momento quise tomarle una foto, pero justo cuando la ví iba en un taxi con mi jefe y él no quiso devolverse a tomarle una foto. Me resumió algo que en el momento tenía sentido: "ud pasa después en bici y le toma una foto". El problema fue que pase después y ya había movido a Optimus. Con lo que tenemos el primer hecho cierto de este post. Hay un Optimus Prime que andan moviendo por la zona de la Condesa en México D.F. (por cierto, si alguien me explica por que está mal decirle D.F. al D.F. se lo agradecería que yo no entendí cuál fue el problema ahí).
Lo bueno fue que esta mañana llegando a la oficina me tope con el mismo Optimus. Estaba en un sitio distinto. Ahora lo tienen puesto en el cruce de Nuevo león y Baja California. Alguien más lo ha visto?. Sabe por qué lo mueven?. De qué se trata?. Es una campaña publicitaria?. Van a poner a algún otro?. Tengo TANTAS dudas al respecto, que agradecería mucho cualquier dato.
Ah y claro, esta mañana si no me importo devolverme en la bici y tomarle algunas fotos más.
Wednesday, October 22, 2008
El post que si tuvo imagen
Tuesday, October 21, 2008
Un poquito de gusto
Las "autoridades" en Colombia se la pasan diciendo que los nuevos narcos han cambiado el perfil de las grandes mafias. Que ya no son ostentosos, que ya no presumen en dinero, que actúan como hombres de negocios cualquiera, que tratan de no hacerse visibles.
Si eso es cierto, no podrían de una vez por toda enseñarles un poquitito de buen gusto?. Carajo, cómo es posible que las múltiples capturas de todos sus antecesores les haya enseñado a pasar inadvertidos, y no les haya enseñado que con un poquito de dinero se pueden hacer cosas bonitas, ah?.
Acá esta semana agarraron un monton de "traqueticos" en una casa en pleno D.F que parece sacada de las viejas épocas de Pablo Escobar (y es que no aprenden, carajo) y que, como la foto muestra, estaba decorada con puro buen gusto.
Yo no tengo problema con que compren justicia, corrompan todos los poderes del Estado, lleven a generaciones enteras por el camino del dinero fácil, y demás. Lo que me PUDRE es la berraca obsesión con "el trono"!!!!!!
Foto tomada de El Universal
Monday, October 20, 2008
13 GOING TO 30.
El tipo al que yo le gusto, no me gusta ni poquito. Bueno, no es así. El tipo no me gusta, ni poquito, pero ADORO la vida que tiene. El tipo no es mexicano, pero vive acá por que se ganó la beca de la Fundación Nuevo Periodismo y no se ya cuántos premios más por las crónicas que escribe sobre Latinoamérica. Es, claro, profesor en al menos 3 seminarios sobre periodismo investigativo, y es – a no dudarlo – corresponsal para México de al menos dos canales de tv por cable, de esos con los que uno siempre sueña poder trabajar. Le pagan por que haga crónica sobre México y algunos especiales sobre determinadas crisis en Latinoamérica y en su país, que afortunadamente, no es el mismo mío. Pero como si lo fuera, conoce por cuenta de su trabajo a toda la gente que yo quisiera conocer, y cada que me llama para contarme otro “entuerto” tiene que ver con la justicia, la corrupción o el poder en alguna de “sus repúblicas bananeras”, como él les dice. No por que nos menosprecie como los gringos, sino por que sus problemas “me dan de comer”. De eso vive. A eso se dedica y por hablar con él de esos temas y sentirme de nuevo en clase sobre periodismo y política es que sigo saliendo con él. Lo peor es que ni siquiera me lleva muchos años. Es menos de 5 años mayor que yo. Desde que lo mande a la mierda por abusivo procura no pasarse de listo, (o de tragos) y empezar con su discurso de que soy la “mona que más le gusta” (me habla en súper colombiano por que pasa la mitad de una quincena allá metido averiguándose entuertos), por que sabe que lo vuelvo a mandar a la mierd. Sin remordimientos. Vivo diciéndole que en esta “amistad” yo gano mucho más que él, y que ahí se nota que puede ser todo lo excelente periodista que es, pero no es muy buen negociante. Se ríe y dice que si es cierto que las mujeres caemos por el oído, yo “también caeré” (les digo, mas colombiano no me puede hablar). Puedo pasarme las horas de la noche oyéndolo hablar del último escándalo de moda, y cuando se pasa de tragos y empieza a joder con que me vaya con él a su casa, sacó alguna excusa cula (la última fue el gato) y me largo a la mía, no por puritana, sino por que en realidad ahí no me gusta ni poquito. Sería como comerse a Juan Gossaín, pero joven, y gracias, pero no. El viernes pasado, ya medio desesperado, me dijo que él jamás se imagino que a su edad y conmigo terminara recordando tanto su adolescencia. Go figure.
El niño que si me gusta yo no le gusto pero ni poquito. Y es así: niño. Lo malo es que es incluso más de 4 años menor que yo. Lo que es peor, le caigo súper súper bien, ad portas de ser su mejor amiga (y en este momento de su vida, la única) pero lo cierto del caso es que yo no le gusto ni poquito. Así de simple y de aterrador. Aterrador, sobre todo, por que es capaz de pasarse todos los fines de semana metido en mi casa, acompañándome a los planes más absurdos, o hablando conmigo hasta las 2 a.m., todo con tal de no irse a su casa. Detesta vivir donde ahora esta viviendo por cuenta de un divorcio y un juicio por paternidad que incluye pruebas de ADN y demás vainas complicadas. Así pues, aunque no se nada de él entre semana, no llega un sábado y domingo, desde que lo conozco que no llegue a mi casa por ahí a las 4 p.m. y no se salga sino hasta que o le cierren el metro, o le pida un taxi en la madrugada. A fuerza de verlo siempre ahí hasta el gato le tiene cariño. Hemos pasado tantas horas hablando que ya medio chapucea frases en colombiano y dice estar dispuesto a dejar por notario que no hay mejor forma de comer chocolate, que con queso. A mi, físicamente, me encanta. Sigo diciéndole (a fuerza de verlo ya le tengo confianza) que todo lo que le ha pasado en la vida le pasa por ser tan irresistible y él solo se ríe, y se le forman dos hoyitos y yo digo mentalmente que mejor volvemos serio el tema y me colaboro un poquito con esto de ser solo su amiga.
Jamás me imagine que yo acá en México, y ya a mi edad, volvería sentir lo que es tener 13 años y el tipo que te gusta, ni te mire, y al que le gustes, te parezca un fastidio. Go figure.
Thursday, October 16, 2008
Las nuevas franquicias
A veces creo que la gente ve esto de la nacionalidad como si fuera una franquicia. Mea culpa incluido.
El asunto yo no lo había pensado tanto, aunque yo si hablo en plural de los mexicanos (son raros todos, machistas todos, y los mejores amigos, todos) hasta que me toco experimentar en carne propia esto de las generalizaciones y de las comparaciones con mis coterráneos.
La verdad es que yo me había mantenido bastante al margen de los compatriotas. Conozco como a 5 colombianos y a todos los veo bastante esporádicamente y nunca junto a mas de 3 en la misma reunión por que mi patriotismo no da pa tanto.
Pero hace poco llego a vivir a México una amiga que conozco desde 1996. JA!. Sigo preguntándome para qué carajos sale uno corriendo de su pasado si este va a llegar a vivir a escasas 4 cuadras, pero bueno, esa es otra historia.
El asunto es que anoche me di cuenta que la gente que ya nos conoció a ambas, está SUPER asombrada por que no nos parecemos. Bueno, a ver, estudio conmigo toda la carrera, pero no es mi hermana gemela. Es más, si tenemos en cuenta mis genes familiares, puede que jamás se parezca a mi del todo.
Pero los de acá jamás entendieron. Para ellos lo más sorprendente es que aunque hablamos igual (ajaaaaaaaaaa, si claro, como yo hablo con acento paisa) no nos parecemos, no nos gustan las mismas cosas, no sabemos de los mismos temas y COMO ES ESO POSIBLE.
Bueno, simple. Por que la nacionalidad no es una franquicia. Ni siquiera el salir de la misma Universidad y haber soportado juntas tantas clases de Semiótica te dan los mismos intereses. (Aunque quizás si los mismos traumas).
No, no somos las mismas personas, no tenemos los mismos gustos, ni actuamos igual en las situaciones similares. Ambas nos sabemos el mismo himno nacional e identificamos héroes patrios que no son los de acá, pero hasta ahí. Que a las dos nos criaron a punta de café y aguadepanela no significa que las dos reaccionemos igual a nada.
Y es igual con los mexicanos. Así que es momento que yo misma me diga, que no, no son todos raros, no son todos machistas (aunque eso si) y sobre todo, no, no son todos buenos amigos.
Y creo que este es el primer post en 3 años en donde no defiendo a los mexicanos. Algo se quebró.