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Monday, October 20, 2008

13 GOING TO 30.

El tipo al que yo le gusto, no me gusta ni poquito. Bueno, no es así. El tipo no me gusta, ni poquito, pero ADORO la vida que tiene. El tipo no es mexicano, pero vive acá por que se ganó la beca de la Fundación Nuevo Periodismo y no se ya cuántos premios más por las crónicas que escribe sobre Latinoamérica. Es, claro, profesor en al menos 3 seminarios sobre periodismo investigativo, y es – a no dudarlo – corresponsal para México de al menos dos canales de tv por cable, de esos con los que uno siempre sueña poder trabajar. Le pagan por que haga crónica sobre México y algunos especiales sobre determinadas crisis en Latinoamérica y en su país, que afortunadamente, no es el mismo mío. Pero como si lo fuera, conoce por cuenta de su trabajo a toda la gente que yo quisiera conocer, y cada que me llama para contarme otro “entuerto” tiene que ver con la justicia, la corrupción o el poder en alguna de “sus repúblicas bananeras”, como él les dice. No por que nos menosprecie como los gringos, sino por que sus problemas “me dan de comer”. De eso vive. A eso se dedica y por hablar con él de esos temas y sentirme de nuevo en clase sobre periodismo y política es que sigo saliendo con él. Lo peor es que ni siquiera me lleva muchos años. Es menos de 5 años mayor que yo. Desde que lo mande a la mierda por abusivo procura no pasarse de listo, (o de tragos) y empezar con su discurso de que soy la “mona que más le gusta” (me habla en súper colombiano por que pasa la mitad de una quincena allá metido averiguándose entuertos), por que sabe que lo vuelvo a mandar a la mierd. Sin remordimientos. Vivo diciéndole que en esta “amistad” yo gano mucho más que él, y que ahí se nota que puede ser todo lo excelente periodista que es, pero no es muy buen negociante. Se ríe y dice que si es cierto que las mujeres caemos por el oído, yo “también caeré” (les digo, mas colombiano no me puede hablar). Puedo pasarme las horas de la noche oyéndolo hablar del último escándalo de moda, y cuando se pasa de tragos y empieza a joder con que me vaya con él a su casa, sacó alguna excusa cula (la última fue el gato) y me largo a la mía, no por puritana, sino por que en realidad ahí no me gusta ni poquito. Sería como comerse a Juan Gossaín, pero joven, y gracias, pero no. El viernes pasado, ya medio desesperado, me dijo que él jamás se imagino que a su edad y conmigo terminara recordando tanto su adolescencia. Go figure.

El niño que si me gusta yo no le gusto pero ni poquito. Y es así: niño. Lo malo es que es incluso más de 4 años menor que yo. Lo que es peor, le caigo súper súper bien, ad portas de ser su mejor amiga (y en este momento de su vida, la única) pero lo cierto del caso es que yo no le gusto ni poquito. Así de simple y de aterrador. Aterrador, sobre todo, por que es capaz de pasarse todos los fines de semana metido en mi casa, acompañándome a los planes más absurdos, o hablando conmigo hasta las 2 a.m., todo con tal de no irse a su casa. Detesta vivir donde ahora esta viviendo por cuenta de un divorcio y un juicio por paternidad que incluye pruebas de ADN y demás vainas complicadas. Así pues, aunque no se nada de él entre semana, no llega un sábado y domingo, desde que lo conozco que no llegue a mi casa por ahí a las 4 p.m. y no se salga sino hasta que o le cierren el metro, o le pida un taxi en la madrugada. A fuerza de verlo siempre ahí hasta el gato le tiene cariño. Hemos pasado tantas horas hablando que ya medio chapucea frases en colombiano y dice estar dispuesto a dejar por notario que no hay mejor forma de comer chocolate, que con queso. A mi, físicamente, me encanta. Sigo diciéndole (a fuerza de verlo ya le tengo confianza) que todo lo que le ha pasado en la vida le pasa por ser tan irresistible y él solo se ríe, y se le forman dos hoyitos y yo digo mentalmente que mejor volvemos serio el tema y me colaboro un poquito con esto de ser solo su amiga.

Jamás me imagine que yo acá en México, y ya a mi edad, volvería sentir lo que es tener 13 años y el tipo que te gusta, ni te mire, y al que le gustes, te parezca un fastidio. Go figure.

5 comments:

Mafe said...

Aaaaaaaaaaaah... no que no!?!?!?!

Cuando la oiga hablando de desayunitos me podré burlar todo lo que sumercé se burló de mí.

Pero hablando en serio: 'nserio? Gossain pero joven?

Hablando MAS en serio: Tumercé mona??? hablando de los hoyitos en los cachetes??? Madre Santa, el mundo se va a acabar!!!!!!!

N.Santamaría said...

Oiga, el titulo del post salio de una cancion de la novicia rebelde?
Por favor hagame reir.

medea said...

nooooo. esas situaciones son hopeless :P Que espanto!

Y fijo hay por ahí algún chico que te gusta más o menos, y tu le gustas masomenos, pero no se va a acercar porque pensará que estás con alguno de los 2 que mencionas :P

Laura said...

Que mamera, en esos casos uno revuelca el cajón y seguro uno encuentra alguien para matar hormonas, el "gusto" es cuestión de hormonas y hay dias en que yo le gusto a mis hormonas pero yo no gusto de ellas, 30 going to 90.

arch190.com said...

Uy, pero si es usted muy joven!
Fui a ver como se ve el Juan Gossain que mencionas porque no sabía quien es : P
Y no pos no... no está bien.
Del otro tipo, dicen que tanto va el cántaro el pozo que un día se queda adentro, tal vez.
Go figure!