RSS2.0

Thursday, July 31, 2008

Llegaron los mariachis

Una de las frecuentes preguntas que hacen los mexicanos a los extranjeros es: “cómo ven a México en tu país”. A ellos les parece alucinante que haya todo un continente (América Latina) que los considere los “hermanos mayores” y que compartamos tantas y tantas cosas de su cultura.

Eso hay que aceptarlo. Es decir, nosotros crecimos con la música, la televisión y el cine mexicano. Pregúntenle a cualquiera por allá. Nos chupamos todos los ciclos de cine de cantinflas que puede uno humanamente soportar, también conocimos a Pepe el Toro, y hasta a Sarita Garcia. Sabemos por la traducción mexicana que Plaza Sésamo marcó nuestra infancia, y que en “Qué nos pasa” pedían rock a grito herido. Todos hemos terminado cantando rancheras, y de seguro varios de nosotros nos hemos despertado con las trompetas del comienzo de “La Negra” en alguna serenata dada por nuestro progenitor. Yo por lo menos me desperté así todos los 4 de Julio (cumpleaños) y todos los 22 de Diciembre (aniversario) mientras viví con mis padres.

Es algo que he tratado de explicarle a los mexicanos que he conocido acá, y que a veces me parece que ellos no alcanzan a calcular. Afortunadamente, para mí, ahora tengo una prueba irrefutable de que el asunto es así. En México están pasando por televisión nacional la novela que hace un par de años enloqueció a Bogotá: “La Hija del Mariachi”, y como nunca en esa telenovela se ve lo mucho que sobrevaloramos nosotros a los mexicanos y su cultura.

Yo me río mucho, por supuesto. Pa empezar, los mariachis protagonistas de la novela, son TODOS tipos divinos. Unos churros con un cuerpazo, que, lamento informarles, pero no existen acá. Lo siento, pero no sólo la Plaza Garibaldi es fea y peligrosa, sino que los mariachis de verdad, los que nosotros nombraríamos como “los auténticos” son por lo general gorditos, bajitos, morenitos y borrachos. Digo, cantan como los dioses, y después de 3 tequilas a uno le suenan como la mejor música de la historia, pero bonitos, bonitos, no son.

Ha sido algo muy duro de aceptar, sobre todo para mi, que crecí viajando por el país metida en un carro oyendo boleros y rancheras, pero a la mayoría de mexicanos de mi edad que he conocido, en realidad no les gustan las rancheras. Ni hablemos de los boleros. Ellos tienen con las rancheras la misma relación que tiene un bogotano promedio con los vallenatos. Solo acepta que le gusta cuando ya esta muy borracho y la fiesta se está acabando. Nunca sobrio, y nunca enfrente de los niños. A lo mejor todo es por que en mi casa si parecían más mexicanos que el promedio nacional acá (sin mencionar el altar a la Virgen de Guadalupe) pero a mi si se me llena la boca diciendo que se me de memoria muchas más rancheras que el promedio de mis amigos. Y ellos lo saben. Y no entienden por qué.

Gracias a la Hija del Mariachi y a mi afición a la misma, he estado explicándole a varios amigos que si, que hace un par de años esa novela fue un éxito triple A en el horario nacional, que la gente compro el disco que salió de la novela, que a mi me lo mandaron de regalo, que la gente es capaz de oír rancheras justo despuecito del noticiero y sin necesidad de un trago, que todos nos lo sabemos, y que los hijos no las cantamos más seguido solo para no darle el gusto a nuestros padres de admitir en público que a uno de vez en cuando también esas letras le han pegado.

Hace parte de uno de mis tantos reclamos constantes, los mexicanos se pasan su vida queriendo que los gringos los vean como sus “amiguis”, y han olvidado que hay países enteros que desde hace años los tienen como un referente cultural obligado.

Que levante la mano el que me entienda (y al que también hayan despertado con serenatas)

15 comments:

Mauricio Duque Arrubla said...

Honestamente no creo que el aporte mexicano a nuestro país sea algo de sentirse orgulloso. Pero que existe es innegable y se le debe a televisa principalmente

Claro que menos orgullo nos puede causar la violencia que les estamos "exportando" o mejor dicho que nos están copiando

Antropomorfo said...

Es lo mismo que con Chespirito; con posts como estos los mexicanos deberíamos darno cuenta de cuanto daño hemos hecho a América Latina.

http://www.blogger.com/profile/1171559804627457342861 said...

JeJeJe hermanos mayores? JeJeJe

Ŧabián said...

Es la primera vez que estoy de acuerdo 100% contigo en un post y por eso me animo a comentar. Ya una vez lo dije, la influencia mexicana tiene visos de invasión cultural.

Buen blog, se te lee constantemente.

Saludos!

Alice said...

HEy! Mi cumpleaños también es el 4 de julioooooo :D

Happy birthday to us!!!

e. said...

Yo levanto la mano, pero déjame decir que soy mexicana y sí me gustan las racheras, los boleros, los corridos y las huarachas. Y las canto sobria... también borracha pues, pero sobria las canto.

Besitos, e.

clonada said...

jajaja, awesome!!! una vez mas te has fajado!!
este es el corrido del caballo blancooo que un diadomiiiingooo,,,,

::::VARGAS:::: said...

Salvo las traducciones de Los Simpsons, se apreciar el aporte mexicano a nuestra cultura.

Leandra said...

La traducciones de cualquier cosa, hablar más feo es casi imposible.

Patton said...

Ellos no lo entienden porque no fueron criados con el imaginario que cualquier cosa que sea hecha en otro país es mejor.

Es una explicación.

babik said...

no recuerdo muy bien pero creo que plotino dijo que el arte era algo que unificaba y hermanaba al ser humano, creo que en el caso de las rancheras, debe ser el sentimiento, lo que nos unifica

4x4 said...

En Colombia es al propio narco al que le gusta la cultura popular mexicana, es decir, mariachi=narco=traqueto=lobo (eso sin hablar de la música norteña); lo que no se en que momento fue que al mexicano le empezó a gustar la cultura de la bala y la bomba.

Marcelius said...

levanto la mano, que la tengo vendada y por eso escribo poco.

claro q comencé a comprar los libros de la U en inglés gracias a las atrocidades de traducciones mexicanas que había en castellano.

Mariachi Mestizo said...

Hola, la verdad es que para nosotros los mexicanos es un orgullo que se escuche mariachi en todo latino américa. Sin embargo no hay que olvidar que la música puede tener raices, pero no pertenece a nadie sino a quien la disfruta, y tampoco olvidemos las grandes influencias que tiene el propio estilo mariachi de otras músicas tanto de américa como de europa. Saludos del Mariachi Mestizo!

Mariachis Bogota said...

La parte fotográfica en las presentaciones oficiales de los mariachis es muy buena además reflejan toda una cultura y demuestran que el tiempo está detenido en cuanto a charros o cantantes mexicanos.