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Thursday, October 25, 2007

Va sin censura

Los hechos:

  1. La última vez que una de mis mejores amigas me pudo llamar a un celular y que siguiera siendo una llamada local, yo ya tenía el celular de otra persona. Como no reconocí el número, deje que la verdadera dueña del aparato lo contestara. El saludo de mi amiga fue el de siempre “quihubo vagabunda de mierda, dónde anda?”. Mi otra amiga (la que contestó) supo inmediatamente que la llamada no era una equivocación, sino que en efecto me buscaban a mi. Me pasó el teléfono con un simple “marica la están buscando”.
  2. Tengo un muy buen amigo mexicano al que algún colombiano le enseño hace años la expresión “que pasó gorronea”, como el “tradicional saludo colombiano”. El asunto, si me pregunta a mí, debió ser con un paisa. Pero yo no he tenido el corazón para decirle al toche este que cada que me saluda así (abrazo y beso incluido) en realidad me está insultando y mentando la madre cómo nadie en la vida.
  3. Tengo una gran amiga acá a la que por razones que desconozco le encantó la palabra “malparida”. Alguna vez me la oyó a mi (mea culpa ese sí) por que yo andaba peleando con alguien en la biblioteca (dónde más). El asunto es que, desde que me la oyó, ha decidido que ese es mi apodo/saludo en la vida. Así, cada que veo su nombre en mi celular se qué me va a decir a grito herido ¡quihuboooo malparida!. Y no ha habido poder humano…
  4. La última vez que yo pude almorzar (a.k.a comer) con mi mejor amigo, tuve que insistirle para que me gastara con “ayy marica, no jodas, invíteme a un almuerzo”. Su lacónica respuesta fue un simple “bueno, marica, pero que va a querer comer”.
  5. Durante mucho tiempo recibí el apodo familiar de “Elsa Cretina” que derivó en un “Elsa Krustina” y que, créanlo o no, JAMAS me molestó. En su momento, y a veces aún, me parece terriblemente acertados.

    La situación:

Yo me puedo morir de la risa cada vez que un mexicano/a me pide disculpas por que “no me saludo como es debido”. Eso sucede, según ellos, por que en vez del tradicional beso, abrazo, cómo estás, cómo va el trabajo, cómo va la familia, qué me cuentas de nuevo, y bla bla bla, el asunto se reduce a un “hola”.

Así son las cosas, acá un “hola” es grosería.

Ahora, el tema es…cómo les explicó yo que donde me saludaran “como es debido” en mi mundo…bueno, habría que empezar por el insulto. Y normalmente, mis amigos, esos que uno quiere con el alma, por ahí empiezan.


Y que levante la mano el que me entienda.

6 comments:

Mafe said...

MARIKA!!!! EN SERIO???

El Armadillo said...

nojodas...

bueno yo lo que me he ecnontrado ahora recien llegado de mis vacaciones en colombia a BCN es que, increible, en un mes y medio se me olvido la costumbre de saludar con dos besos como es típico aca...

y YA ME HAN REGAÑADO 3 VECES...

QUE TALITO...

un abrazo majita

Marcelius said...

Güeva, no se le estará yendo la mano más bien??

Digo, es que yo ya me desacostumbré por acá y además algunos suspiros budistas me echaron a perder un poco el placer de echar la madre.
Por eso los hechos que sumercé expone llegan a escandalizarme un poco :s

La única persona que actualmente me trata de güeva, perra inmunda, marika y similares es -adivine quén-: otra colombiana.

Un saludote, donia Crismaja.

Marcelius said...

ps: me reí mucho con lo de la muchacha que quedó matada con "malparida". Mi ex-mexicano se reía mucho con ese insulto.

balalaika said...

He de estar perdiendo la colombianidad! Porque me la paso diciendo durak (pendejo), suka (perra), pridurak (imbecil) y demas equivalentes en ruso. No seamos hijueputas! Que gonorreaaaaa

Patton said...

Van para el librito. Ya sabe ;)