Yo, acá, vivo en el limbo. Si, así, tal cual. No, mujer, el limbo, no el infierno. Si, si, ese mismo, el limbo al donde se van los niños que se mueren antes de ser bautizados. No, no exagero. Que si, por donde usted lo mire, yo vivo en el limbo. Bueno, si, supongo que también, el mismo limbo del difunto Kaleth Morales. No, no significa nada. Es solo eso: que vivo en el limbo.
Ok, déjeme entonces, como en los exámenes, y yo desarrollo la idea.
Vivo en un limbo geográfico, para empezar por lo básico. Si, así, tal cual. Cuestión de geografía. Bueno, lo que pasa es que vivo en la parte alta de la ciudad, o sea que vivo en la parte en donde todavía hace frío cuando el resto de la ciudad se está derritiendo por el sol. Ahh, si, claro, tiene ud la razón, cuando yo siento calor, el resto del mundo debe andar ya agonizando. Yo se. Le digo, no significa nada, es solo el limbo.
Vivo en un limbo ocupacional, también. Que si, limbo de ocupación, como aparece en el pasaporte. Bueno, pues por que soy y no soy estudiante. Eso es un limbo. No, no mujer, no me confunda, no es un gran problema. Es solo que la mitad del día soy “profesional” y soy “licenciada” y tengo un huevo (un jurgo) de responsabilidades, pero después, en la tarde, soy estudiante, y no tengo nunca un peso (como buena estudiante que se respete) y tengo un huevo, de nuevo, pero esta vez de tareas. Dígame si eso no es un limbo?. Ahh, si ve.
Vivo en un limbo noticioso, además. Pues si, eso, como usted dice, es un poquito a voluntad propia. Pero no todo. Qué mas hago?. Igual y si leo las noticias de acá, pero no las entiendo. Además casi todo lo que hay bueno para leer en red, producido acá, pide suscripción, que como soy estudiante, no tengo, no ve que soy pobre. Bueno, pues que entonces leo más lo de allá. Yo se. No, no tiene que regañarme. Ahórrese ese show. Si, yo se que eso esta mal, por que me confundo, pero me quiere decir cómo voy a dejar de leer a Semana o a Cambio. Nop, acá no he encontrado nada parecido que sea gratis, además. Que si, que depende de un esfuerzo mío, pero no ve que sigo allá un poquito también. Sip, así, como en el limbo.
Vivo en un limbo etílico, para completar. Nop, no son alucinaciones mías. A ver, de qué otra manera explica ud que en la tierra del tequila, yo haya tomado ron viejo de caldas como nunca en mi vida?. Ahh si ve, vainas del limbo. Así pasa, por que ha de pasar. Nop, no me molesta, al contrario, es todo un honor mostrar el trago propio, que no es como el extranjero, que es caro y no sabe a bueno. Bueno, no, la canción dice mentiras, yo se. Yo se. Le digo que no me regañe, ahórrese ese show.
Vivo en un limbo sentimental, quiero contarle. Cómo que por qué?. Pues por que la mitad de la gente se me quedo allá!!. Por que más. Si yo se, de muchos ni siquiera queremos acordarnos, pero que hacemos con la gente que si, ah?. Sip, hay varios, no, no son tantos, no dan pa hacer una manifestación, pero ahí están, sin estar. Al contrario de la sentencia “de cuerpo presente”. Yo se, en el limbo todo el mundo es etéreo. Es solo que se hace extraño, tenerlos tan presentes, pero no tenerlos presente. Palabras que se parecen a las palabras, como decía alguien. Si ve, siempre los ando pensando.
Me entendió?. Que no, no me molesta vivir en el limbo. Sip, en el limbo se vive bien. Se vive mejor que allá, que vivíamos en el infierno. Yo se, un infierno chiquito, además. Yo se. Que si, de por dios, que terca puede ser usted. Si, yo se, yo también. Pero, me quiere poner atención?. Lo único que le estoy diciendo, mujer, es que yo, acá, vivo en el limbo.
Ok, tiene razón, como bien decía Kaleth Morales, lo que pasa es que hoy:
“Yo no se que me pasa…
Yo no se que me pasa…
Yo no se que me pasa…
(Cansao’)
No piensen que este disco esta rayado
Es que sinceramente no se que me pasa”
Friday, March 31, 2006
Conversaciones con mi hermana
Thursday, March 30, 2006
De privilegios raros
Yo confieso – ante vosotros hermanos – que a mi la sensación se me había olvidado. Es que (aunque suene presuntuoso) hacía mucho tiempo que yo en realidad no me dejaba sorprender. Aprende una a quitarle el misticismo a todo, y a “pensar con cabeza fría” y claro, pierde mucho una, pero no se da ni cuenta (como dice el bolero).
Y es que daba mi buena fortuna yo he tenido el raro privilegio de estar muchas veces en sitios en donde muy poca gente ha estado. No son exactamente exclusivos, por que eso suena muy fashion, y yo de fashion mas bien caigo en el extremo del “no te lo pongas”. Habló de sitios de “difícil acceso”, incluso para la gente fashion. Sitios, lugares, eventos y demás de esos que el común y la gran mayoría ve es por televisión, y que yo nunca he sabido muy bien como terminó metida ahí, con el NO PERTENECE tatuado indeleble en la frente, y con cara de “auxilio mamá”, siempre.
Pero pasó con el tiempo que descubrí que si estaba en sitios privilegiados pero con personas poco privilegiadas. De hecho, mas bien, con gente francamente peligrosa. Entonces deja uno de pensar en la arquitectura y se preocupa por “salvar el pellejo”, y claro, al carajo el misticismo y el “mamá-adivina-donde-esta-tu-hija”, para cambiarlos por un “a-que-hora-me-puedo-ir”.
Eso, hasta el lunes. En donde por obra y gracia del consabido: “es que ella no es de acá, y esta de visita, y mañana mismo toma un avión de regreso para nunca mas volver” (aunque no haya nada mas lejos de la realidad) me permitieron entrar (bueno, nos, pa ser rigurosos) a la Cámara de Diputados de México.
Por el sondeo que he hecho, poca gente de acá la conoce de verdad. Es decir, ha entrado. Es decir, la ha visto ahí, in situ...en esa alfombra verde que parece como si nunca hubiera sido usada, gracias, supongo yo, a la pertinente insistencia del pelotón de limpieza que también me toco ver.
Aclaro, eso si, que como siempre que yo estoy en esos sitios de “mamá-adivina-donde-esta-tu-hija”, aunque esta vez no se pudo la llamada por que salía un poco cara, jamás me han dejado tomar fotos, jamás me han permitido una prueba reina – ni, reina – y por supuesto, como siempre, les tocará creer en mi palabra. Bueno, en la nuestra, para ser rigurosos.
Pero el edificio tiene ese calor que tienen los edificios chiquitos pero bonitos. Bueno, chiquito pa México. Por que francamente estaba yo preparada para ver un recinto con el titulo de “es la cámara de diputados mas grande Do mundo”. Pero no. Es chiquito, y bonito. Bonito es poquito, definitivamente. Claro, yo que conozco (más de lo mismo) es más grande que la cámara de diputados de allá y francamente como mas aseadita y mas “de la casa”. Pero las comparaciones son odiosas, y hoy no tengo ganas de ser odiosa con nadie (aunque evidentemente he sido muy presuntuosa), así que mejor dejamos así.
En todo caso es muy bonito. Con esa solemnidad que tienen los edificios de gobierno, que siempre lo hacen a uno dudar de a qué horas fue que esta gente se confundió, si todo era tan bonito. Y todo tan blanco, y tan puro, y tan tan bonito...que una hasta alcanza a creer que de un sitio así tienen que salir puras cosas buenas (jejee, la inocencia, que todavía me asalta).
Y vuelvo y lo digo, dios - o Dios, si uds quieren – bendiga la costumbre mexicana de aquel entonces por “imitar el estilo europeo”, por que en este copiémonos de los de allá les salieron cosas más bonitas, o al menos distintas, y que igual cautivan, y te estremecen, y quisieras tener las palabras adecuadas para describirlos (si tan sólo yo supiera de estilos arquitectónicos).
Pero lo mejor fue la sensación. La sensación de “muy poca gente conoce esto”, de ser una privilegiada y de tener una buena historia entre manos. Por que, como bien me dijo alguna vez un entrañable amigo, “cuántas personas conoces que puedan contar eso”.
Bueno, respecto a lo del lunes: una.
Wednesday, March 29, 2006
Sombras nada mas
Esta foto NO ES UN MONTAJE...y acá la aclaración si que vale, por como quedo la imagen. Me encantó, y muchas gracias al señor de la realeza que me la tomó. (y pues esto como que quedo en verso, pero yo ya no voy a hacer mucho esfuerzo)
Tuesday, March 28, 2006
Todos los arboles mueren de pie
Ok, es cierto. La regla dice que uno tiene que sembrar un àrbol antes de morirse. No dice EN DONDE hay que sembrar un àrbol antes de morirse. Buen punto. La foto, que tampoco pasó por photoshop, es la 3456732 razón para adorar esta ciudad: se puede hacer lo que se le de la gana, incluso, sembrar un àrbol en la mitad de un edificion. Quién dice que no se puede?.