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Wednesday, December 07, 2011

Muchas historias en una sola.


A mi me convencieron de usar la bici como medio de transporte y como ejercicio con el ejemplo. Y la persona que me convenció lleva más de 10 años en ese tema. La historia podría ponerse un poco triste, por que ese “gran amigo” ya no me habla. Pero en los tiempos en que si charlábamos, siempre defendió conmigo el mismo punto que ahora yo argumento: #mejorenbici.  Desde las épocas en que lo veía rodar para llegar al noticiero atravesándose Bogotá, hasta cuándo fue él quien me vio rodando por Ciudad de México. Más de 10 años de amistad que no aguantaron los celos de la novia.

El asunto me ha estado dando muchas vueltas en la cabeza por estos tiempos, por que sin querer queriendo, este año he convencido por lo menos a 5 personas de comprar-usar una bici ya sea como medio de transporte o como deporte “dominguero”. La última vez que hablamos mi amigo tenía una lista de 20 personas así convencidas (yo incluida). Así que nada más en un año yo logre una cifra bastante significativa.
Y el asunto, creo, es que lo he logrado con el ejemplo, nada más. Procuro y muchoooo no ser esa persona molesta que sólo habla de su “hobby la bicicleta” en las reuniones, o que vive jodiendo con “es que deberías tener una bici” de las que si he conocido en la vida (con todo perdón). En serio. Lo máximo que me permito de vez en cuando es insertar el tag #mejorenbici cuando veo que es más o menos posible

Pero lo cierto es que voy a cumplir 3 años usando la bici como medio de transporte en el D.F. Y ahora si puedo decir que he ido a sitios bastante lejanos. Y he recorrido media ciudad. Vaya, ya hasta rodé en la pista de un velódromo!!!!. Y lo que empieza a pasar es que la gente que te ve hacer, constante, empieza a pensar que ella también podría. Que si llego más rápido. Que la cara de mis mañanas es otra cuando puedo salir en bici (por ahora el frio me tiene cohibida) y así. De pronto el ejemplo se riega y ud empieza a recibir llamadas de amigos que si los puede acompañar a comprar una bici para “rodar como ud”.
Hasta ahí, todo normal. Digo, esta en la línea de “que pedagogos éramos cuando no creíamos en la pedagogía” y así. Nada “digno de mención”. La razón por la que ahora hago de esto un post es por que ya me tocover a alguien que logro en un solo DIA lo que a mi me tomo más de un año enbici. Y fue ES-PEC-TA-CU-LAR.

La verdad a confesar acá es que cuando yo la acompañe a ella a comprar esa bici estaba muy convencida que se trataba de un caso más de “llenando vacios emocionales con compras de navidad”, o algo similar. Lo admito. Yo no lo había dado mucho el crédito por que jamás me imagine que tuviera la constancia, la resistencia y la fortaleza para luego aguantar 43 kms en su primera rodada. Y locura, claro, también.
A partir de acá la historia va a empezar a sonar a anécdota de libro de superación personal, pero es que se trató justamente de eso. Y a mi no me había tocado ver una como tan en vivo y en directo. Así que dure una muy buena semana impresionada por el hecho de que una persona aguantara durante 43 kms sin soltarme el “me quiero regresar” o “de verdad de acá no me muevo más”.

Hay una diferencia muy grande entre pensar que “podría ser posible” y hacerlo y ni siquiera quejarse. Y lo cierto es que normalmente yo demoro mucho tiempo en dar ese salto. A mi me tuvieron que convencer un año de que esa vuelta podía darse sin problema. Y entre el comprar la bici y admitir que es mi medio de transporte y mi ejercicio han pasado 3 años. Y en aceptar que mi amigo siempre tuvo razón, un poco más de 10. Y lo hice ahora que ya ni siquiera me habla.

Así que la anécdota de la niña que en un solo día se superó a ella misma y nos callo la boca a todos me hizo pensar que uno de los propósitos para el 2012 tiene que ser “supérate a ti misma TODOS los días”. Así, como si la vida fuera un solo libro de superación personal.

Levante la mano el que me entienda. 

Friday, December 02, 2011

Y ya hablando del tema



Y hablando del mismo tema de construir cosas con los amigos. El mejor proyecto al respecto es la Revista Orsai. Bien lo dice Hernán, en esa redacción no hay nadie que no sea familia o amigos. Y su socio es su mejor amigo. Nadie más.

Tres cosas, además, me encantan de este vídeo:

1. La frase "notaran en mi voz cuando a mi me pasen los nervios". GRAN introducción para todos aquellos que sufrimos el hablar en público.

2. Que le tiemblen las manos todo el tiempo. Reivindicando el derecho de aquellos a los que "se nos altera el pulso". Enorme!!

3. Que en efecto el tipo acaba con el intermediario, pero RE posiciona al amigo. Y vaya posicionamiento. El crear algo tan espectacular como la Revista Orsai, incluyendo los errores de distribución, sólo puede ser posible que por que "los amigos se juntan". como en el poema los justos: "aquellos que se desconocen están salvando el mundo".


Wednesday, November 30, 2011

construyendo, que es gerundio.


A uno Hollywood le ha vendido la idea de que si vas a “construir” algo con alguien más tiene que ser con una pareja. Y en el mundo existe ya demasiada gente que compró esa idea.

La primera sospecha de que no siempre tenía que ser así, la tuve yo hace unos años cuando una de mis mejores amigas me mando un correo que decía “a veces extraño la sensación de pensar vainas con ud, a ver qué resultaba”. Conspirar, creo que lo llamaba. Debió ser la primera vez que pensé que en efecto, en esas tardes llenas y llenas de conversaciones, nosotras construíamos cosas basadas solo en la premisa “a ver que sale”. Pero de ahí salieron muchas cosas buenas. Cosas, que han permitido que sigamos siendo amigas, 2 continentes y no se ya cuántos países de por medio.

Luego tome la decisión de acabar con el tema de los grandes grupos, las grandes fiestas y los relajos para tomar fotos que compartir en facebook. Creo que lo escribí por acá también. Si vas a ser amiga de una persona, invierte tiempo y espacio en esa persona, pero no trates de hacerlo con una mesa de 50 gatos, por que eso se llama “mentir para convivir”. Al final nunca hablas con el de la otra esquina y esas conversaciones de mentiras, no construyen nada bueno. Amistades “de calidad” me permití llamarlo.

Y hasta ahí había pensado yo. Sin embargo, el fin de semana viendo interactuar a un grupo de amigos me di cuenta (incluso con las escasas 2 neuronas que yo tenia) que hay otro nivel. El nivel en donde si construyes, no sólo compartes un espacio, o una hora de charla. No, la idea es que construyen. Te trazas metas, planes, aspiraciones, horarios, agendas, grupos de apoyo y demás. Es un nivel mucho mucho más allá. Esta gente me demostró caminando un supermercado que no hay ningún problema en pedirle a tus amigos que te soporten una idea. Ya no es sólo la amistad como tabla de salvavidas….es la amistad como escalera!!.

Ha sido muy raro asimilar esa idea. En el concepto más egoísta de mi vida todas las metas que yo me he propuesto lograr o aquellas a las que ya renuncie, han sido sólo mías. Incluso cuando viví con alguien más, el asunto era la renta, no compartir ni mucho menos construir algo más. Mi error, claro, a estas alturas lo puedo admitir.

Y entonces la pregunta está en: en determinado momento yo también tuve que comprar la idea con la que empecé, no?. Es decir, si había pensado que dado que no quiero una pareja, pero si quiero lograr cosas, entonces las tengo que lograr sola, es por que claramente no me había dado cuenta que uno puede construir muchas cosas con esa gente que ya llamas amigos.

Raro, les digo. De hecho vengo a escribir un poco el asunto como puro ejercicio de catarsis, a ver si puedo entender un poco mejor lo que quiero explicar. Hasta el momento todo se ha reducido a  darle vueltas a la misma idea: el respeto por la soledad ajena no tiene que ir de la mano con el egoísmo. O al menos con eso que yo ya había llamado “egoísmo malo”.

Tal vez todo recaiga en esa idea: ud ya asumió que ud es la persona más importante de su vida, pero eso no significa que tenga que ser una isla (I´m Fuckkiiiinggg IBIZA). Si se puede tejer puentes (los puentes, se tejen??), si se puede plantearse metas y construir retos en compañía. Al final, ser lo mejor de la vida de alguien más, le exige también ser lo mejor de la suya. No se si me estoy haciendo entender.

Lo otro que me pasa con estos temas es que tengo esa horrible sensación de llegar muy tarde a un chisme que estaba ahí desde el principio. Como el tipo que afirma que acaba de descubrir “Teotihuacán” o algo así.
A lo mejor todo se reduce a hablarlo con los de siempre y “ver qué sale”.

En todo caso, y celebrando que los blogs no han muerto, levante la mano el que me entiende. 

Friday, November 11, 2011

Serendipity (a.k.a capacidad de asombro)


Algo en lo que sigo fallando mucho acá en México es en poder explicarles a mis amigos mexicanos por que no pierdo la capacidad de sorprenderme al vivir en este país.

La teoría indicaría que cuando vives en el país del surrealismo o en una ciudad con 23 millones de almas más, pues terminas por acostumbrarte. Y pierdes la capacidad de asombro.

El asunto es que cuando vives en una ciudad de 23 millones de personas y los ciclos se cierran y todo “embona” y conoces a la gente correcta y todo sale a pedir de boca, incluso en las noches en la que ya no pides nada, pues no puedes hacer otra cosa que sorprenderte. Por que la cadena de eventos afortunados es larga, y esto que la gente llama “serendepity” no solía jugar a favor mío.  

Pero ahora si. Uds no están para saberlo, y seguramente yo no estoy para contarlo, pero la historia comienza con el blog de una niña que ya que no puede hacerse una mujer rica se convierte en una mujer sabrosa. Y acaba con una gran escritora y un libro sobre un general que se parece mucho a un coronel. Y una familia a la cual no le he pedido formalmente la adopción por que todavía tengo alguito de pudor. Y un concierto al que fui por “no dejar”. Hasta ahí.

Pero entonces en pleno concierto Joaquin Sabina decide invitar al escenario a Ángeles Mastreta. La misma Ángeles Mastreta que escribió “Arráncame la vida”, que es uno de los mejores libros mexicanos, contando la historia de un general, que se parece mucho a un coronel. Afortunadamente se parecen sólo en las cosas buenas.

Así que ahí estamos. Sabina, Mastreta y el Auditorio Nacional. Y lo mejor mejor mejor todo es que bien hubiera podido ser una charla entre amigos. Una sobremesa entre conocidos. Por supuesto subió a cantar “Arráncame la vida” que además es un bolero que está en la banda sonora de mi existencia desde la infancia. Así que como ven, TODO, cierra. Y por eso no pierdo la capacidad de sorprenderme. Y por eso, me encanta vivir acá, en donde pasan estas cosas

Les dejo muchas cosas para que entiendan mejor la historia.


El blog de la hija de Mastreta, con una de las mejores frases: “poco se ha escrito sobre las alegrías que dan los padres”.

Y un humilde video que grabe de tan emocionante momento.


Levante la mano el que me entienda.