A mi me gusta mi cumple, no tanto por que es mi cumple (aunque también) sino por que es, fuera de chiste, un día especial.
Para empezar, yo cumplo años el mismo día que se entregan los Premios Nobel. Es decir, que nada más en este año, yo cumpliré años el mismo día en que García Márquez celebrará 40 años de su premio por Cien Años de Soledad. Sólo que más joven. MUCHO más joven, eso si.
Del mismo modo, cumplo el día en que se celebra el 60° Aniversario de Declaración Universal de los Derechos Humanos y del día Internacional de los Derechos Humanos. Tal como lo oyen. Mientras yo me felicito a mi misma por un año más de vida, alrededor del orbe celebran eso que llamamos “Derechos Humanos”. A poco no es cool??.
Además, como ya nos lo han enseñado los mexicanos, el día en que yo nací, “nacieron todas las flores”. Faltaba más.
Ahora, y aunque nadie acá me crea, lo que NO me gusta son las celebraciones a mi cumple. Excepto el año que me fui a Bs. As. y el año que me la pase borrrachisima en San Miguel de Allende, normalmente las celebraciones a mi cumple son un fiasco. Llenas de errores, de malas agendas, de malos planes, y de gente que en realidad odias pero termina cantándote el “Feliz Cumple”.
Así que, con los años, aprendía mejor sacarle el cuerpo a esa fecha. Mejor me desaparezco. Mejor me la celebro yo (finalmente soy quien mas se conoce) y mejor me evito la partida del ponque.
Y es justamente lo que voy a hacer. Regreso el día siguiente. Lo juro. Serán sólo 5 día pero los necesito para volver a ver las cosas en perspectiva. Para encontrarme sin necesidad de llamar al DAS (chiste local, de allá). Para conocer un poco, y para celebrar a gusto el día de las velitas (nada más bonito).
PD: Si ud AUN no sabe que día cumplo, pregúntele a Google. Ya le dí muchas, muchas pistas.
Wednesday, December 05, 2007
No es más que un hasta luego
Monday, December 03, 2007
Arbolito de Navidad
Pero en general no hay costumbre que me parezca más rara que el asunto este de que acá los árboles de navidad son de verdad. De verdad, de verdad. Es decir…no los sacan de una caja en cualquier centro comercial y/o San Andresito de confianza (a.k.a Tepito). No. Los cultivan!!. Los siembran y claro, después, los cortan y los venden.
Uno que creció adornado de navidad chamizos con algodón blanco, no entiende tanto misterio para una cosa que solo va a durar un mes. Dos, a lo mucho. Es decir, imaginen el trabajo de sembrar arbolitos…que se demoran la pendejadita de 6 años para estar en el punto exacto. Es decir, los arbolitos que los capitalinos están disfrutando está navidad…los sembraron en realidad hace 6 años.
Puff. Demasiado trabajo para una cosa que ya me da pereza. Es decir, en serio armar el árbol, desde que no siento que sea MI arbolito, ni MI casa, ni nada en realidad, es un trabajo que me da más pereza que nada. Se los juro. Ahora, piense que el arbolito que va a poner esta navidad tuvo que haberlo sembrado hace 6 años. No existe mejor aliciente para mandar la navidad a la mierd…
En honor a la estricta verdad, uno no siembra su arbolito. Hay empresas, y gente dedicados a eso. Uno solo va y lo compra. En todas las esquinan andan vendiendo arbolitos por esta época….solo que acá son de verdad. A mi aún no me cabe en la cabeza que uno se vaya a comprar un árbol de verdad, cuando los de las cajitas duran añoooooooss.
El único arbolito de navidad que yo he comprado está ahora guardado en una bodega en El Socorro…esperando por que yo regrese y vuelva a montar mi propia casa. Menos mal no es natural y así, guardado, resistirá años.
Sunday, December 02, 2007
México Surrealista
Yo ya había escrito sobre días en que todo acá parece sacado de la Dimensión Desconocida. Sólo que como la bebe tenía dañada la tapita de laspilas, no había tenido una prueba, reina. Ahora si. Les digo, México es tan surrealista que el día menos pensado ud puede encontrarse con gente protestando desnuda por la calle. Y ni uno solo medianamente bonito.
Lo mejor, por supuesto, es ver la reacción de los mexicanos. Estas son el tipo de cosas que sólologran sacar el "Jorge Negrete" que llevan adentro. Y los muy machos se sientan a mirar y a criticar.
Habrá que volverlo a decir: México es el país del surrealismo
Saturday, December 01, 2007
Una vez más.
Ya no es tanto, por que claro, uno está lejos. Pero si, yo no creo que haya un colombiano que en algún momento de su vida no se haya hecho la pregunta: ¿Qué hago si me secuestran?.
A la gente de por acá le cuesta mucho entender eso. Nada más eso. Es decir, que uno si se haya planteado esa pregunta....en los peores años, y aún dadas las noticias.
Yo recuerdo que en casa lo hablamos. Para entonces, todos teníamos trabajos en donde, dadas las intenciones de la guerrilla, todos podíamos ser “objetivos militares”. Era así de sencillo. No me acuerdo, ahora de lejos, pero en esa entonces todos seguimos con nuestras vidas sin mayores contratiempos: solo que sabíamos, teníamos esa certeza en la cabeza. Si nos secuestran, nos hacemos matar.
Trate de explicar eso. De que la gente de acá entienda que ud si se planteo esa posibilidad. Que este si fue un tema de sobremesa en cualquier cena familiar. Que ud si lo habló directamente con sus seres más queridos. Y que si, igual seguíamos levantándonos por la mañana a lo que siempre hacíamos, nada más por que no hay otra forma de vivir.
Normalmente el mexicano no lo logra. Lo miran a uno abriendo los ojos (como si uno les fuera a echar gotas) y se rehúsan a entender el concepto. “Yo prefiero no pensar en eso”. Si claro, nosotros también. Lo hablamos alguna vez, cierto, el tema quedo definido, y creo que jamás se volvió a tocar. En medio de todo éramos afortunados (lo somos) nunca vivimos en alguna de esas zonas en donde no es solo una posibilidad, sino una amenaza real que puede tocar a tu puerta en cualquier momento. Padawan sabe de lo que estoy hablando.
Yo en realidad no puedo explicarlo. Pero uno si sigue con su vida. Claro, empieza a seguir “recomendaciones” y hace cosas que acá suenan a espejismo. No viajar de noche, dejar en regla sus papeles, mantener contacto continúo, explicar y describir los desplazamiento, dejar copias de seguridad de todo. A los de acá les parece increíble que uno haya seguido la vida aún con una posibilidad así.
Pero lo cierto es que seguimos, lo cierto es que se nos olvida que hay 3,000 personas padeciendo ese calvario, y que por lo tanto hay cientos y miles de familias colombianas partidas a la mitad por esa pesadilla. Lo cierto es que casi todos tenemos un conocido con un familiar y amigo secuestrado, o que estuvo secuestrado. Lo cierto es que muchos de los que se fueron del país en los 90’s lo hicieron por ese miedo, y lo cierto es que nadie está haciendo nada concreto (además del ridículo en las noticias) por ayudar a la gente que se está pudriendo en la selva. A mi me lo dijo alguna vez mi exjefe, que estuvo secuestrado por Pablo Escobar como 9 meses (lean Noticia de un Secuestro y verán que lo siguiente que voy a contar es verídico): un secuestro es como estar muerto en vida.
Y hoy, cuando se hizo pública la carta de Ingrid Betancourt a su familia sale la misma frase: acá todos estamos muertos en vida.
Lo siento, a mi no me vengan con explicaciones políticas, jurídicas o legales. Si estuviera en mis manos, yo daría todo, lo que fuera, lo que me pidieran, por que esa gente pudiera volver a ver a sus familias. Pero yo si quiero, en algún momento, poderle explicar a los de acá que entendimos que el sufrimiento humano no puede ser el precio a pagar por un concepto tan vacío como “gobernabilidad”. Molly también ya vivió de lo que hablo yo.
Más que una generación perdida en la espiral de la violencia, con el secuestro, estamos dejando que crezcan generaciones enteras desperdiciadas en la eterna espera de un milagro que no va a llegar. Aprendiendo a vivir como muertos. Y eso no lo vamos a recuperar nunca. Lo entiende uno, ahora que vive lejos y aún así no logra dejar de preguntarse: qué haría yo, si me secuestran?.
Una vez más: los queremos a TODOS, libres, vivos y en Paz.