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Thursday, June 09, 2011

Mi primer año sin....

Hola, mi nombre es C… y hoy hace un año que no me como una hamburguesa.

Pausa para su “hoooolaaaaaaaa C….”

Escribo esto no por que ande necesitando un grupo de apoyo para aquellos que ya no podemos comer hamburguesas, sino porque ha sido el primer año en que soy consciente de lo que como y no me como.

Además, ha sido el año en que cambio mi vida. Para bien y para mal. Vale la pena celebrarlo.

Aclaro que no puedo comer hamburguesas, no porque un doctor, o un entrenador, mi mamá o dios me haya dicho que no puedo. Literal, por un proceso muy raro de mi cerebro y mi estómago a mi ahora las hamburguesas me dan nauseas. Y si logro comer un poco me manda de una al piso con un dolor de estómago marca “lloraras”. Por eso es que yo hace un año no me como una hamburguesa.

Desde que hace un año me enferme de salmonelosis y lo último que yo comí antes de esos 3 meses de pesadilla fue una hamburguesa ( de Burger King, pa ser más exactos) me pasa eso. Y además tengo serios problemas con comer grasas, fritos, cosas irritantes, cosas demasiado condimentadas, leche. Y desde que no puedo comer lo que quisiera, en donde quisiera, a la hora que quisiera soy consciente que es eso lo que te envejece.

No el no ir a fiestas. Sabes que pasas ahora los sábados en tu casa y no reventando durísimo en cualquier lugar, pero también sabes que si hay alguna celebración grande, puedes ir. Y vas a aguantar. No el no tomar, sabes que ya no pasas los jueves y viernes ahogado en alcohol, pero también que podrías y que alguna buena celebración bien y lo valdrá. No el no escuchar música a todo volumen, por que sabes que en algún momento si pondrás los audífonos hasta que el mundo exterior no se escuche.

Mi problema es que yo no tengo ese “si en algún momento”. Es una mancuerna muy rara la de mi cerebro y mi estómago que ahora asocia las hamburguesas con la enfermedad y por lo tanto me generan nauseas inmediatas. Pero es tan físico y tan radical, que ahí me tienen comiendo ensaladitas para no alborotar a la princesa que hora tengo por barriga.

El ser plenamente consiente todo el tiempo de lo que puedes y de lo que no puedes comer es bastante difícil. Ahora eres la persona que dice “no, yo no puedo comer eso”, o “yo no puedo ir a ese lugar” y similares. Además, es muy irónico porque yo comía en lugares en donde ni siquiera los mexicanos se atrevían.

Es tan difícil y tan radical que en serio te cambia la vida. Mi necesidad ahora de hacer ejercicio es parte de JAMAS volverme a sentirme tan enferma como en esos 3 meses. O el asunto de las ensaladitas, de la comida sana, de nada recargado en grasas, azucares o leches. Bahh, les digo, me he convertido en “la tía” de alguien. Esa que pasa más tiempo pensando en lo que puede o no puede comer, que el tiempo que pasa comiendo en sí.

Siendo justos, no todo ha sido malo. He descubierto restaurantes “sanos” con comida muy muy rica. Además, somos muchos los que andamos en estas a “mi edad”. Lo que pasa es que casi nadie sale de ese closet. A nadie le gusta admitir que en una reunión casual de amigos es el que tiene que decir “no, yo no puedo comer tacos de la calle”. Pero son varios los que saben que se están comiendo algo que los va a tener 2 días yendo de la cama al baño y nada más.

Y es por eso que escribo esto hoy acá. Hay que salir de este closet también. Porque, como empecé, yo hace un año no me como una hamburguesa.

Levante la mano el que me entienda

PD: El día que me pase lo mismo con los tacos de pastor habrá que empezar a pensar que ya no vale la pena vivir.

Friday, June 03, 2011

A ud.

Creo que esto lo he dicho en voz alta más de una vez: lo único que yo no estoy dispuesta a negociar es la inteligencia. Todo lo demás, si. Es la razón, además, por la que toda la gente a mi alrededor, es que yo llamo “amigos”, es condenadamente inteligente.

No tienen que ser inteligentes en TODAS las áreas de su vida. No les pido que hagan milagros. Sobre todo cuando yo no los hago. Pero TODOS mis amigos, sin excepción, son brillantes en algo. Ya sea en su forma de razonar, en la lógica que manejan, en los trabajos y responsabilidades que asumen, en las fortalezas que demuestran viviendo solos en tiempos adversos, o en la delicadeza que muestran al poder organizar una verdadera familia maravillosa. Por donde ud lo mire: desde los que hablan 5 idiomas hasta los que crían hijos lectores: mis amigos son gente brillante.

Siempre supe que esa era la razón por la que ud me gusto tanto desde que lo conocí. No sólo tiene una forma de entender los procesos (la mente del ingeniero) que es asombrosa, sino que ha sido muy inteligente en muchos aspectos. Su vida lo demuestra. No por nada y sin esfuerzo ud sacó y saca adelante esa empresa suya. Que yo sepa en México y en estos tiempos no hay nada más jodido que genera empresa y mantenerla. Que ud además lo logre para hacer cierto el sueño empresarial de su mamá es todo un mérito. No vaya a creer que no se lo reconozco.

El problema radica en que yo no lo puedo llamar “amigo”, por que, siendo sinceros, ud me rompió el corazón. Es algo que me sobrepasa. Probablemente no hable tan bien de mí, que siempre presumo de ser “open mind”. Pero puedo serle sincera. No soy capaz de llamarlo amigo. Mis amigos pueden ser viciosos, locos, borrachos, depresivos, lo que ud quiera, pero jamás ninguno ha empezado por romperme el corazón. Que le puedo yo decir, es superior a mis fuerzas.

Entiendo que ud quisiera que llegáramos a ese punto. De hecho le reconozco que para ser una persona totalmente analógica cuando lo conocí, ahora es ud mucho más digital que yo. Eso de tener varios perfiles no se me había ocurrido a mí. Inteligente, le digo. Pero no puedo. Ni aun reconociéndole lo brillante puedo evitar el malestar que me produce el tenerlo “de amigo”.

Y se que es tonto. Finalmente estamos hablando de Twitter y Facebook. Yo se que son dos cosas digitales, plataformas que ni siquiera existen, vanidades, quimeras, fuegos fatuos. Llámelo como quiera. Para alguien que se vanagloria tanto de la inteligencia, yo debería ser un poco más flexible con algo tan pendejo como una red social.

Pero no lo logro. Aún no. Pensando en que el tema en realidad no es el reclamo más inteligente que puedo hacerle (no deje de notar que no le estoy reclamando que me haya partido el corazón y se haya largado con otra….aunque…bueno…oopps) la verdad es que por el momento yo prefiero no seguirlo Ni dejar que ud me siga. No sabe cuánto me ha costado borrarlo de mis cuentas, sacarlo de mis perfiles de amigos, en fin….dejar que se vaya.

Le pido, por favor, que por ahora, ud haga lo mismo conmigo. Si el tema es demasiado doloroso para ud, y en concesión a su inteligencia, vamos a decir que es sólo por un tiempo. Quién sabe, a lo mejor nos volvemos a encontrar. Hay tantas canciones que hablan sobre eso, que chance y es por que en verdad sucede. A lo mejor en unos meses, años, semanas, que se yo, a mi se me olvida que ud me rompió el corazón. A lo mejor suceden otras cosas y algún día lo pueda llamar amigo. Me ha sucedido antes. Muy pocas ocasiones (una, de hecho) pero ha sucedido, así que no me parece demasiado irreal lanzar la esperanza y dejar la puerta abierta….

Pero por ahora no. Así que en nombre de su inteligencia, y de la mía, por que se que esta leyendo esto, y me parece un buen modo de reconocerle que me haya encontrado acá, aprovecho para decirle ADIOS

Que sea muy feliz.

Monday, May 30, 2011

De U2 a las certezas

Juro que tenía escrito un súper post tipo “crónica” sobre el Concierto de U2. El tema es que jamás tuve tiempo de terminarlo, ya no digan publicarlo, y pues han pasado ya 15 días desde el dichoso concierto, y hacer una crónica con semejante retardo sería tonto. Ya lo dijo Héctor Lavoe: y para qué leer, un periódico de ayer.

Lo que pasa es que no quiero tirar a la basura la mitad de la crónica. Más allá de contarles que ha sido el mejor concierto de mi vida, que jamás la había pasado tan bien, que el show vale cada uno de los dólares que cuesta y que amo a U2, quería contarles mi shock emocional con ese concierto.

Nadie lo ha entendido de verdad, pero les juro que yo, como a los 25 años había dicho: bueno, pues jamás vi a U2 en vivo. Así. Lo había dado por sentado. En parte porque U2 JAMAS irá a Colombia, en parte porque para esa entonces yo no me veía viviendo fuera de Colombia, en parte porque jamás pensé que mi economía familiar me permitiera una boleta de U2, y en parte porque tengo esta horrible costumbre de dar por sentado cosas que no tienen que ser ciertas.

Así, de la nada.

Lo curioso es que me pasa con vainas insignificante.

Me explico.

Yo no soy capaz de jurar que jamás matare a alguien, pues porque soy muy consciente que hay millones de situaciones en las que no sabes cómo vas a reaccionar. Por ejemplo, puedo pensar que si alguien amenaza mi familia, reaccione bastante mal. Uno nunca va a saber

Y entonces no me explico cómo puedo no tener clara esas GRANDES certezas de la vida, pero yo doy por sentadas las cosas más mínimas. Como no ir a un concierto. Como no estudiar nunca economía. Como no ir a una terapia. Estupideces. Y yo no sé en qué momento decidí que eso si JAMAS lo haría

Dice Jorge Drexler en alguna de sus canciones que siempre se llega a esa edad en donde se pierden todas las certezas. Quiero creer que se refería a esto. Ud sigue sin saber los grandes temas de la vida, pero también deja de creer en los pequeños. Y de eso va mucho de este año, ya lo he dicho antes, de hacer todas esas cosas que siempre me dije a mi misma que jamás haría.

Incluso ir a un INCREIBLE concierto de U2.

Que levante la mano el que me entienda.

Tuesday, May 10, 2011

Hasta la madre

El tema por excelencia en donde uno puede ver cierto nivel de esquizofrenia en los mexicanos, es con el asunto de la madre.

Para empezar, llevan como 15 días gritando indignados que están “Hasta la Madre”. Hay que saber que los gritos de protesta contra la violencia en este país no han sido “No más” o “Basta ya” o “Ni un muerto más”. No. Ha sido “Estamos hasta la madre”. Whatever that means. Digo, ya a 6 años en este país entiendo el concepto de no tolerar nada más, pero no deja de ser chistoso que pa protestar hayan escogido ese slogan. No es que les estén mentando la madre a los violentos. No. Es que afirman que ya no soportan nada más. Esa es la función del “hasta la madre”. Que además es un concepto que se pervierte en 3 segundos. Ya están los que están hasta la madre de los que están hasta la madre de los que dicen que están hasta la madre de lo que …bla bla bla. Ad nauseum.

Además, hoy es el día de la madre acá. Oficialmente México no festeja a las madres el segundo domingo de mayo, como el resto de la humanidad, sino el 10 de Mayo. Caiga ese día el día en que caiga. Ergo, el 10 de mayo en México es como el 24 de diciembre. Igual, tráfico, compras de pánico de hijos que se les había olvidado, restaurantes a tope y uno trabaja medio día. Navidad, les digo. Y entonces hoy todos los mensajes han sido cursis a más no poder sobre las madres. Y hay que celebrar “ a toda madre”. Y la madre esto, y la madre aquello. Y nadie se acuerda de estar hasta la madre, porque hoy el asunto es un tema lindoooo y cursiiii. Vea ud.

Y súmenle al cocktail, que empieza la gira de u2 en México. Y cuál es el mensaje?. Va a ser “La madre” de todos los conciertos. Vea ud. Serio no hay otro calificativo?. Cuál es la obsesión de jugar con la misma palabra a los polisentidos?.

En este país te pueden “mentar la madre” para bien y para mal. El mensaje puede ser absurdamente ofensivo, o absurdamente cursi con las mismas palabras. Por eso es que después hay gente que no entiende lo que uno les dice. Por qué claro, ante un múltiple sentido, pues lo único que te salva es “el tonito”. Hoy celebrar que yo “no tengo madre” puede ser muy bueno o muy malo y a mí me toca decidirlo por el tonito de mi interlocutor.

Si eso no causa esquizofrenia, no sé qué más lo hará.

Levante la mano el que me entienda.