RSS2.0

Thursday, January 29, 2009

Belive it, or not.


La imagen la saque de un catalogo de productos femeninos, de esos que le llegan a uno como publicidad en racimos hasta la puerta del apartamento. Yo quiero pensar que algo no estoy entiendiendo bien, por que después de todo, vivo en el país en donde SOHO es considerada una revista pornográfica y se escandalizan por "sin tetas no hay paraiso". No puede ser que ese mismo país venda ESTE TIPO DE PRODUCTOS. 

Así pues, algo no estoy entiendiendo bien. Pero, según uds, uno que podría probar con un dedo así???

Si lo conociera, le pasaba este dato a "caso patologico". Estoy segura que él si sabría que hacer con tan valiosa información. 

Tuesday, January 27, 2009

De malas

En la lista de delitos por los cuales uno no tiene que pagar condena alguna, no sólo deberían estar todos aquellos que uno hace “en legitima defensa personal”, sino aquellos que se tendrían que hacer “en legitima defensa de la humanidad”.

Es decir, uno se debería poder acabar con la brutalidad humana. Por el bien de la raza. Por el bien de todos. Por limpieza del genoma humano. Por compromiso con las nuevas generaciones. Por que estorban, por que “ni rajan ni prestan el hacha”, por que te joden la vida, y por que en general la estupidez, debería ser un crimen.

Es increíble que haya gente realmente estúpida. Con problemas mentales. No estoy hablando de los que no saben ubicar en el mapa un país, o los que no entendemos un fraccionario. Me refiero a los que van por la vida haciendo estupideces. El tipo que te pregunta de qué año te sirve la factura (yo soy FAN de 1978, pero serviría más si es del 2009, digo pa poderla pagar). La vieja estúpida que cree que poniendo voz de niña consentida va a lograr lo que 6 años de estudio no pudieron. Esa gente, y no los que no sabemos poner tildes, esos son los que deberían morir.

Y uno debería estar listo a sacrificarse y en legítima defensa de la humanidad, poder asesinarlos.

Para que?. Fácil, para que ese GEN muera ahí. Para no seguir teniendo generaciones enteras de culicagados que creen que sus padres son héroes, cuando son simples secretarias que se comen a su jefe. Para evitar la vergüenza del compañero bruto, del amigo pendejo, del funcionario bestia.

En este mundo lleno de campañas para hacer “de la tierra un mejor lugar”, ninguna me gustaría más, ni contaría con mi completo apoyo, que aquella que rezaría “NO MAS A LOS PENDEJOS”. Entendiendo por pendejo el sentido más amplio del término. Incluso si ahí quepo yo. 

Salvamos los delfines, las ballenas y hasta los tiburones. Pero por piedad, matemos a los pendejos. 

Monday, January 26, 2009

Cumplidos que no lo son

- Entonces, el tema es que después de ver "In treatment" tu dices que todos deberíamos pasar por terapia al menos un tiempo?

- No lo se todavía, pero la idea me ronda
- Si me permites un consejo
-  A ver
- Yo no creo que tu deberías ir a terapia
- A carajo, y por qué dices eso?
- Bueno, por lo poco que yo se de terapia, es una de esas cosas que termina haciendo que te conozcas mejor, y que aprendas a "saberte"
- Aja, y entonces??
- Bueno, si eso pasa contigo, serías AUN más peligrosa
- De qué carajos me estás hablando. Yo no soy  peligrosa!!
- Ohh si, Criss, tu eres peligrosisima. 
- Mira, lo voy a tomar como un cumplido o me voy a ofender, y rápido. 
- ES el mejor cumplido que soy capaz de hacerte. 
- Si?. Bueno, la próxima vez intenta con "qué bien te quedo ese corte de pelo" y con eso no me sacas la piedra. Te parece?. 
- Te digo. Eres un peligro. 


Wednesday, January 21, 2009

Crónica de una maldad anunciada

Lo único que se necesitó para convertirme en una vándala, fue un vecino pendejo. No, así no. EL Pendejo.

Lo corto del proceso, me asustó. He de admitirlo. Bastaron 3 días de diplomacia perdida para que yo decidiera que eso también tenía un camino fácil y que por ahí me iba a ir yo.

Impresionante.

Resulta que este año mucha gente en México le pidió al niño dios – bueno, a los Reyes Magos, una bicicleta. Lo se por que aumentaron exponencialmente las bicis en todas partes, por que ya se encuentra uno fila de gente en bici en los semáforos y por que en mi edificio amanecieron después del puente de Reyes 3 bicicletas más.

Compartir la bandara a la que uno amarra las bicis a partir de ese día fue un martirio. Lo normal era que mi rommie y yo ocupáramos el espacio que está mas hacía la puerta, dado que somos las que más usamos la bici. Sobre todo lo mía, que siempre está – lo confieso – a medio amarrar en alguna esquina por que a mi me da pereza amarrarla con todas las de la ley si a los 20 minutos la voy a volver a sacar.

El asunto cruzo la línea del no retorno cuando el fin de semana, el domingo, me di cuenta que uno de mis vecinos – a la fecha desconozco quién es  El Pendejo – amarró su bici, no a la baranda, sino a MI bici. Lindo, no?. Es decir, claramente yo podía sacar mi bici, pero no se si alguna vez han intentado manejar una bici con otra amarrada al lado. Es bastante complicado. Es el equivalente a llegar borracho y estacionarse frente a otro carro y que te valga madres.

Yo no se quién es el dueño de esa bicicleta. Y no se si les ha pasado, pero no hay nada más frustrante que un pendejo desconocido. Aterrador. Aun así, para no hacer quedar mal a mis padres (qué a usted no le enseñaron modales??) yo primero intente las vías diplomáticas.

Es decir, dejar una nota en MI bici (hay que ver la desfachatez de este Pendejo) pidiéndole por favor que zafara su bici, para liberar la mía. Después hable con la administradora a ver si ella conocía al dueño de la bici amarilla (la otra). Pero no. Después llame a TODOS los aptos del citófono de la puerta para preguntar si alguno era el dueño de la bici (Estoy segura que es un man, es una bici de man). Y nada. Lo último que hice fue dejar otra nota – está vez un poco agresiva – diciéndole al Pendejo que si no quitaba su bici, yo la iba a quitar, por las buenas o por las malas.

Sobra decir que jamás me he sentido más Colombiana que escribiendo esa nota en todo amenazante (adelante pro patrios, vuélvanme pedazos).

El caso es que nada. Ayer volví de cine con un amigo y las bicis seguían amarradas. Pero este pequeño comando ya había tomado cartas en el asunto (Lección 1: no amenazas, si no piensas cumplir). Yo ya había pasado por una ferretería y bajo la historia de “ayy es que se me olvido la clave de la cadena de mi bici” (Lección 2. los mexicanos son crédulos como nadie) me vendieron unas pinzas especiales para partir ese tipo de dispositivos. Todavía el tipo de la ferretería me aseguro “noo guerita, si está es la misma que usan los ladrones”. Perfecto, una así necesito.

Lo siguiente fue extremadamente sencillo. En efecto, la cadena se rompió al primer esfuerzo. Yo había conseguido un cómplice por que no estaba segura de qué tanta fuerza bruta iba a necesitar (y yo soy una bruta con fuerza, pero no tanto). Ahora estoy segura que incluso yo puedo romper una cadena de esas. Es sencillísimo. Ni siquiera se suda en el proceso.

Se que comencé una guerra. Está mañana la otra bici seguía afuera, pero no pasará mucho tiempo pa que el vecino se de cuenta que no tiene cadena. Él o cualquiera menos pendejo que él. Se que desde este momento no puedo dejar mi bici por ahí, por que habrá retaliaciones. Y sobre todo se que seguramente ese vecino si sabe quien soy yo, lo que le da una GRAN ventaja (todos hemos leído el arte de la guerra).

En todo caso, es impresionante la cantidad de ideas que se te ocurren cuando ya eres dueña de una pinzas para partir cadenas, y cuando ya haz cruzado la línea de no retorno. Esa que te convierte en una vándala a propiedad ajena. 

PD: Iba a haber fotos, lo juro. Pero mi amigo el gamín no quizo que hubiera pruebas y pues la verdad me convenció. Es mejor hacer el daño, y no dejar evidencias, más allá de las necesarias, como claro, la cadena rota. AHI.