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Thursday, October 04, 2012

Seven: Pecando



·         Pereza: La bueno de hacer ejercicio es que te llena de energía. Lo malo, es que para entrenar hay que subirse, te guste o no, a los horarios de “deportista”. Es decir, que tienes que arrancar a entrenar a las 6 de la madrugada. O rodar hasta las 2 a.m. En general, hacer ejercicio a deshoras….que está bien cuando uno tiene el resto del día para dormir, pero cuando no, me paso los días en modo zombie medio dormida medio despierta y siempre con algo de cansancio. Pero bueno, todo sea por los momentos de adrenalina sobre una bicicleta.

·         Gula: si algo se aprende en los colegios de monjas es que se peca por exceso o por omisión. He de confesar que me convertí en una persona obsesionada con el conteo de calorías. Tengo de objetivo llegar a mi cumpleaños con mi peso ideal, así que el asunto ahora es contar calorías hasta del desayuno. Soy de esas que revisan etiquetas, piden el menú bajo en calorías y en general ya ni recuerdo la última vez que me tome una cocacola. Esperemos que después de lograrlo me calme un poquito. Hasta yo puedo ver que estoy exagerando.

·         Ira: manejo muy mal tener que lidiar con la estupidez humana. Y además estoy muy mal acostumbrada por que llevaba un año con el mejor de los jefes y en menos de quince días estoy trabajado con un personaje que incluso parece una caricatura. Y reacciono muy mal. O bueno, muy bien si le preguntamos a mi gastritis. La verdad es que espero alguna vez en la vida aprender a tolerar a los pendejos sin pensar en 1,000 maneras de matarlos y hacerle un favor a la humanidad. Pero por ahora, no es así.

·         Soberbia: incluso yo puedo admitir que uno declara a alguien “pendejo” por que se siente mejor que él. De hecho que empiece una oración con algo como “incluso yo” ya habla bastante de mi soberbia. Además, confesando, que de los pecados, este es el que menos me preocupa.

·         Envidia: Mientras uno vive sus peores 15 días en la oficina ver como la gente se va de vacaciones puede despertar la peor de las envidias. Nada de “envidia de la buena”. Era envidia y eso siempre es malo. Estuve muy tentada a ponerles “mute” y no saber de nadie que lo estuviera pasando bien, pero también creo que la terapia de choque que genera entender que hay mucha gente que se divierte mientras tú sufres, te templa el carácter.

·         Lujuria. Este apartado es complicado, como diría Facebook. La verdad es que desde mi última “relación” me cuestione mucho que tanta intimidad le permites tener a una persona que al final te puede decir que tu naturaleza es la misma que la del alacrán y que en realidad tu carácter le parece sólo cinismo. Así las cosas, para este nueva historia yo me he ido con pies de plomo en el asunto de permitir que el otro suba a mi casa y de ahí a otras partes. Curiosamente, al parecer las abuelas tenían razón. Por cada vez que yo he dicho que “no” él se lo ha tomado como un reto al mejor estilo “José Luis Perales” y su “voooyy a conquistarte”. Así las cosas, en esta pausa la relación en realidad se ha vuelto muy muy divertida. Esa no me la esperaba.

·         Avaricia: si hay un hobby caro es la bicicleta. Cada día encuentra uno un nuevo accesorio, una nueva funcionalidad, algo más que comprar. El asunto es que sé que se vienen tiempos difíciles así que estoy ahorrando al máximo de mi capacidad, lo que pues va en contravía con mi gana de comprar cosas para la bici. Nada más esta semana he visto un casco, un porta ánforas, una chamarra para el frio, unos guantes y un dije en forma de bicicleta que me compraría en cualquier momento.



Este post se realizó tomando la estafeta que lanzó Mau Sánchez: ya ves, yo soy RE fan de todos tus retos.  Y además es el primer post que publico desde mi iphone. Que bonito es el futuro

Sunday, September 09, 2012

No piense con el estomago


Es un tema recurrente con toda la gente que ahora anda metida en el mundo de hacer ejercicio en serio. Y cuando digo “en serio” es pasar a hacer ejercicio al menos 5 días de la semana por más de una hora. Todos los que andamos en esa onda, hemos llegado a la misma conclusión: lo primero que te salta es la necesidad de aprender a escuchar tu cuerpo, leer las señales, entender tus músculos.

Son vainas en las que yo jamás había pensado. Pero claro, si uno se despierta a hacer ejercicio y a la mitad de la jornada siente que muere de hambre, no hay que ser muy inteligente para entender que tu cuerpo necesita que comas algo ANTES de los 30 kms. No sólo después. Y así, uno se va escuchando y se va entendiendo.
Y de esas largas conversaciones con mis músculos, mi estomago y mi cerebro he empezado a desarrollar una teoría, que además creo que sirve para muchas cosas más: dejemos de pensar y/o sentir con el estomago.

Sobre todo las mujeres estamos más que acostumbradas a somatizarlo todo y a creer que todo mal del cuerpo es una vaina psicológica y viceversa. Y entonces, se llega al absurdo trágico-cómico del que cree que se siente muy solo, y lo único que anda sintiendo de verdad es hambre. O el que piensa que está deprimido y está cansado, o el que cree que está nervioso y tiene es un rush de azúcar ni el bestial. Y así, ad nauseam.

La verdad es que ayuda mucho en este mundo dejar de ser tan emocional. Yo tengo temas, sobre todo ahora que soy tía, que me generan una respuesta emocional inmediata que aún no logro controlar. Hablar de mi sobrino y ver sus fotos y videos generalmente me pone al borde del llanto. Está bien, pero entender que eso me pasa y que es un proceso generado por el momento de vida en que estoy, dista mucho de irme a admitir que es que me URGE tener un hijo y sobre todo mandarme a tener uno con el primero que se me atraviese y sin considerar si quiera la seguridad de ese bebe.  Uno no puede seguir pensando con las viseras y sobre TODO no puede seguir tomando decisiones trascendentales basados en sensaciones ocurridas con el estomago.

El otro día le decía a un amigo que el 100% de los casos que yo conozco de gente que se casó y se puso a tener hijos por que en determinado momento sintieron que no podían seguir con tanta soledad, está en este momento viviendo una separación, con distintos grados de dificultad, a según la historia. Y lo que creo es que esa gente no se sentía sola: se sentía con hambre, con una baja de azúcar, con lo que ud quiera, y pensó que esas mariposas en el estomago eran razón más que suficiente para cambiar el rumbo de su vida.

Lección: las mariposas en el estomago pueden ser una de las mejores sensaciones, pero uno tiene que dejar de gobernar su vida por los bichos de la barriga. Y aprender a purgarse. O a controlarse, llámelo como quiera.

Yo me sigo sorprendiendo por lo que la gente es capaz de  hacer y negociar por miedo a la soledad. Pero hasta el momento no había entendido la cantidad de decisiones que se toman en el mundo por que la gente piensa con el estomago. Impresionante.

Así, mientras aprendo a saber si el dolor de la pierna es un anuncio de calambre, o que en realidad estoy sentándome de manera incorrecta en la bici, también ando aprendiendo a no pensar con el estomago. A dejar de ser una persona emocional, para empezar a tener un poco de pensamiento racional.

Y por supuesto, eso me aleja de todo el mundo.

Pero que levante la mano el que me entienda.

Saturday, September 01, 2012

La vida es un musical


Estoy convencida de que la vida es un musical. Nadie tiene un solo momento de su existencia que no este acompañado por una banda sonora. Todos tenemos canciones que nos pueden transportar directamente a un determinado momento, lugar o recuerdo. De hecho, llego a crear que ahora los mensajes divinos que guían la existencia no están en las páginas de un libro, sino en las canciones que suenan en el shuffle del ipod.

Por eso es que no concibo irme a rodar en bicicleta sin música. Y tengo varios dispositivos a según la cantidad de ruido que quier hacer y el peso que quiera cargar. Desde un maravilloso ipod nano que me regaló mi hermano que no pesa un carajo y me amarro a un brazo, hasta una mochila con parlantes que hace un escándalo delicioso, aunque pese 5 kgs y también me regaló una amiga.

Ahora lo puedo decir: los dioses me han hablado a través de la música cuando voy en la bicicleta.

La primera vez estaba yo a punto de enfrentarme a una subida bastante pronunciada en la noche, lloviendo y en un barrio que no conocido. Justo subiendo de una curva, cuando ya ves toda la pendiente y piensas – carajo por ahí tengo que subir – justo ahí empezó a sonar "Eye of the Tiger". Tal cual. Así de mensaje divino. Claramente los dioses del olimpo que se encargan que el musical de la vida este bien sincronizado están de mi lado. Y sin problema te ayuda a subir. Es un gran gran impulso. De hecho, no fui la última en trepar, e incluso pase a varios de los “hombres” del grupo. Esos que presumen en plano que si van más rápido que tú. Jejeje.

La segunda vez fue de bajadita. Iba yo haciendo escándalo con mi mochila un domingo en el ciclotón familiar y oyendo Mecano para ambientar. No sólo es uno de mis grupos favoritos, sino que pocas canciones no le gustan a todo el mundo. Es el GLEE latinoamericano y de los 80´s de los que pensamos que la vida es un musical antes de que la idea la tomaran unos adolescentes gringos. El hecho es que tengo MECANO, el musical. Literal. Y hay un pedazo en donde el protagonista pregunta: qué más quieres que haga y el coro contesta: VOLAAAAARR. Ahora, imaginen que uds van con una mochila que hace la misma bulla de un stereo, justo en el momento en donde empieza la bajada de un puente, y la música te dice VOOOLLAAAAAARRR con musiquita de los 80’s y en corito. Créanme: volé. Creo que fue uno de esos días en que fácil logré los 40 kms. Y mucho más en esta nueva bici que es como ir por las nubes.

Y finalmente, hace poco, navegando un poco me encontré una recopilación de un anónimo de 41 minutos de canciones sobre la bicicleta y para roda en bicicleta. La verdad está muy bien organizada, pero me duele un poco que no haya como agradecerle al desconocido que se tomó el trabajo de juntar tanto mp3 en un solo archivo. Así que también lo voy a tomar como un mensaje divino: los dioses tienen caminos misteriosos para recordarte que estas rodeada de gente buena: incluso desconocida. Y como bien leí por ahí: si permites que la bici te conquiste, sacará sólo lo mejor de ti.

Sea pues. Mensaje recibido.

Y que levante la mano el que me entienda. 

Saturday, August 25, 2012

Peores escenarios


Vamos a volver a las épocas en las que lo narrado en este blog no me pasaba a mí. Ando narrando lo que le sucede a la amiga de una amiga de una amiga y yo no me hago responsable de emputes o crisis generadas por lo aquí relatado. De cualquier forma hace unas semanas a esta amiga de una amiga le han pasado varias cosas que ya merece venir a contarlas. Son sólo 2, para su mayor comodidad a la hora de leer.

1.       Estaba mi amiga en el cumpleaños de alguien. De esos a los que ud va por que está acompañando al amigo del amigo y termina en una casa en la que no conoce a nadie. Por supuesto, no al que está cumpliendo años. La reunión se fue poniendo interesante a medida que el vino y la conversación seguían su curso, el uno en el torrente sanguíneo y el otro en el ambiente. Todo marchaba maravilloso entre gente divertida hasta q a una señora muy aseñorada le dio por que “tienes que ser mi nuera”. Según ella era urgente q esta amiga fuera parte de su familia por que “estas muy bonita e inteligente para dejarte suelta”. Hasta ahí, puros cumplidos. El asunto es que la señora no tuvo ningún impedimento para stalkear el Facebook de su hijo y mostrar fotos, lugares, frases, todo para “venderle” el hijo a mi amiga. El asunto no pasaría de ser una anécdota medio chistosa de por qué tampoco es bueno que los padres tomen sin supervisión de sus hijos, sino fuera por que le alboroto una paranoia a mi amiga: qué pasa si tus padres también lo han hecho?. Puede la gente asegurar que sus padres no los han venido a los hijos de sus amigos? Quien de nosotros está libre para tirar la primera piedra y ser el que si está seguro de que sus padres no lo ofrecen por que “es que sigue soltero”?. Quién?. Y ya no hablemos de padres: que pasa con tíos, primos y sobrinos? Ah??. Si ahora toda esa gente tiene a Facebook en sus teléfonos qué le garantiza a uno que en un momento de efervescencia y vino no le de por venderlo al mejor postor por que “alguien tan bonito se merece un hijo mio”. Ah?. A mi amiga por lo menos le ha jodido mucho la paranoia este tema.

2.       Mi amiga es una exgorda. Las ex gordas, como los alcohólicos, siempre lo serán. Uno se recupera y deja el trago, o en su caso adelgaza, pero en realidad, siempre siempre, se tiene mente de gorda. Se nota cuando uno insiste en comprar ropa mas grande o cuando cree que no cabe, o hasta cuando le da pena sentarse en las piernas de alguien, no por lo vagabunda, sino por lo pesada. Así ya la báscula diga que no pesa tanto. Mi amiga tendrá siempre una mente de gorda. Su solución al tema ha sido hasta el momento, burlarse de ello. En cuanto le es posible es la primera que se está burlando de que ya no come quesadillas en el desierto de los leones sino “nopales con queso” por que #EsdeGordos, o que ciertos postres si se valen por que van para la tranquilidad mental. O que si igual va a quemar 1000 calorías en 30 kms de bici, tiene derecho a darse sus gustos calóricos. Hasta ahí, sin problema. Otra anécdota medio divertida para un almuerzo aburrido. El problema es que mi amiga ha descubirto ue hay un mooonton de gente con cerebro de gorda. Leáse, gente, flaca y gorda que se OFENDE por las bromas. Debe ser la misma gente que si exige que se llamen afroamericanos a los negros, y que no es capaz de admitir que uno empieza a superar de verdad un tema cuando se puede burlar de él. Se llama catarsis: si ud ya se puede burlar, ya no le duele. Y a mi amiga no le duele lo gorda, o lo ex gorda en esencia, le duele que haya gente que se compre esa pelea, que se indigne, que cree que era una broma personal contra ellos, y en general, la gente que tiene las dos peores condiciones a saber: una: darse por aludida en indirectas, y dos: no tener sentido del humor. El peor de todos los escenarios.

En realidad tengo más peores escenarios pero ya no me dan para hacer un post. Preguntas sobre si uno está parado en su peor escenario creo que tenemos todos todo el tiempo. Al menos así le pasa a mi amiga
Levante la mano el que me entienda. Y a ella.